07/01/2026
NO A LA ESTIGMATIZACIÓN DE LOS TRABAJADORES MUNICIPALES
Las declaraciones del concejal del partido La Libertad Avanza, el Sr. Caballero, constituyen una falta de respeto hacia los trabajadores y trabajadoras municipales del área de Tránsito y evidencian, además, un profundo desconocimiento del marco legal que regula su actuación.
Resulta imprescindible aclarar a la comunidad que, cuando se hace referencia a supuestos “cortes” frente al Casino, en realidad se está hablando de concentraciones de personas que, utilizando motocicletas con escapes adulterados, generan ruidos excesivos y molestos como modalidad de entretenimiento, afectando la convivencia urbana y la tranquilidad de los vecinos. Este dato no es menor, porque define con precisión cuáles son las competencias y los límites de intervención del personal municipal.
Los trabajadores de Tránsito no son fuerzas de seguridad, no tienen facultades represivas ni pueden actuar discrecionalmente. Su tarea se encuentra regulada por leyes nacionales, provinciales, ordenanzas municipales y protocolos específicos. Frente a este tipo de situaciones, su función consiste en ordenar la circulación, prevenir accidentes, señalizar y dar aviso a las autoridades competentes, pero no pueden proceder a desalojos compulsivos, persecuciones, decomisos ni sanciones penales sin el acompañamiento y la intervención de las fuerzas de seguridad correspondientes. Exigirles que “hagan algo” por fuera de ese marco legal es, lisa y llanamente, pedirles que violen la ley.
Por lo tanto, afirmar que los trabajadores “no pueden hacer nada” y que “si no pueden hacer nada, que se vayan”, no solo es injusto y ofensivo, sino también jurídicamente incorrecto. Los municipales sí hacen lo que deben hacer: cumplir la ley. Y cumplir la ley no es sinónimo de inacción, sino de responsabilidad institucional. En un Estado de Derecho, los funcionarios y los trabajadores no actúan por capricho ni por presión mediática, sino dentro de las atribuciones que les han sido conferidas.
Más grave aún es utilizar este tipo de situaciones para instalar la idea de que el Estado municipal está “sobredimensionado” o que el presupuesto se dilapida en trabajadores inútiles. Ese discurso es peligroso, porque confunde deliberadamente la falta de políticas integrales o de coordinación interinstitucional con la supuesta ineficiencia del trabajador. Si existen problemas recurrentes vinculados a ruidos molestos, tránsito o convivencia urbana, la solución no pasa por denigrar al personal, sino por debatir y diseñar políticas públicas adecuadas, fortalecer controles, mejorar normativas y articular con las fuerzas de seguridad provinciales, que son las que sí tienen poder de coerción.
Como representantes del Sindicato de Trabajadores Municipales de Necochea, rechazamos de manera categórica que se utilice a los trabajadores como variable de ajuste discursiva o como blanco de chicanas políticas. Los municipales no son el problema; son parte de la solución. Son quienes todos los días ponen el cuerpo en la calle, muchas veces expuestos a agresiones verbales y físicas y con recursos frecuentemente limitados.
Invitamos al concejal a asumir su rol con mayor seriedad institucional, a informarse sobre las competencias reales de cada área municipal y a promover debates que aporten soluciones concretas a los problemas de convivencia urbana, en lugar de discursos que estigmatizan al trabajador público y debilitan la confianza en el Estado. Desde este sindicato estamos dispuestos al diálogo y al debate serio, pero no vamos a tolerar el desprecio ni la descalificación hacia quienes sostienen cotidianamente el funcionamiento del municipio y garantizan derechos a toda la comunidad.
COMISION DIRECTIVA SINDICATO TRABAJADORES MUNICIPALES DE NECOCHEA