29/04/2026
“Lo único que lo entretiene son las pantallas…”
Y no, no es solo falta de ganas.
Las pantallas están diseñadas para captar atención, dar recompensa inmediata y hacer difícil soltarlas.
Compiten con todo lo demás… y muchas veces ganan.
Mientras tanto, la vida real pide algo distinto:
tiempo, esfuerzo, tolerar el aburrimiento.
Si a eso le sumamos cansancio, falta de hábitos, pocos límites o ausencia de alternativas atractivas,
la ecuación es bastante clara.
Pero hay algo importante:
no alcanza con sacar la pantalla.
Si no hay propuestas, presencia y acompañamiento,
el cerebro vuelve a lo que le resulta más fácil.
A veces la pantalla no es solo entretenimiento…
también es escape.
Por eso, el objetivo no es prohibir sin más,
sino ayudar a que pueda volver a conectar con otras formas de disfrute.
Soy Mauri, médico especialista en adolescentes.
Entender el problema es el primer paso para cambiarlo. 💙