09/01/2026
El estrés no solo se siente… también se almacena.
Cuando vivís en modo alerta, tu cuerpo libera cortisol, la hormona que, sostenida en el tiempo, favorece la acumulación de grasa, especialmente abdominal.
Dormir mal, comer apurada, vivir corriendo y sin pausas mantiene al organismo en supervivencia.
Y en ese estado, bajar de peso se vuelve cuesta arriba, aunque comas “bien”.
La clave no es solo la dieta.
Es aprender a regular el estrés, ordenar los hábitos y acompañar al cuerpo para que vuelva a sentirse seguro.
Nutrir no es solo contar calorías.
Es bajar el volumen del ruido interno y escuchar lo que el cuerpo está pidiendo. ✨
Lic Sandra Merino
Nutrición