16/04/2026
El silencio es parte de la práctica.
Es el lenguaje más sutil:
el que nos permite escuchar el cuerpo, la respiración
y lo que sucede hacia adentro.
En la tradición del yoga, este gesto también se vincula con pratyahara,
el retiro de los sentidos.
Un momento donde la atención deja de dispersarse hacia afuera
y comienza a recogerse.
La práctica no empieza cuando nos subimos al mat.
Empieza en cómo llegamos, cómo nos movemos
y cómo habitamos el espacio.
Entrar en silencio, hablar lo justo y necesario,
movernos con presencia…
no es solo una forma de enfocarnos,
es también una forma de respetar a los demás
y cuidar la experiencia compartida.
Cuidar el silencio
también es yoga.