31/05/2021
Una lesión provoca algo más que una injuria en los tejidos musculoesqueléticos. Una serie de cambios importantes ocurren en las formas básicas de movimiento. Abocarse solo a la resolución de la sintomatología es renunciar, a tratar la causas y consecuencia reales de una lesión. En un sentido completo, el proceso de rehabilitación enfrenta la problemática de la alteración del movimiento.
Incluir dentro del conjunto de evaluaciones el estudio de la biomecánica, nos da una visión integradora y funcional de los signos y síntomas que presenta el paciente. Es desde ese lugar donde empezamos a trabajar la rehabilitación con una orientación kinésica.
El análisis del movimiento se indica como herramienta de diagnóstico para establecer un programa de ejercicios. Este puede tener tres objetivos: mejorar la técnica deportiva, prevención de lesiones y el estudio de las alteraciones que una lesión provoco en las formas de movimiento.
En una lesión traumática, una vez avanzado el proceso de rehabilitación, cuando el paciente comienzo la etapa de la vuelta progresiva a la actividad, es muy importante realizar el análisis de su carrera. Cualquier lesión articular, sea de resolución quirúrgica o conservadora, deja una huella motriz. El diagnostico de esa alteración permite concluir el proceso de rehabilitación sobre la base de una resolución correcta de las formas de movimiento sin que persistan trastornos que serán perjudiciales en el futuro.
Ante un paciente o persona que desea iniciar o está realizando una actividad deportiva, detectar y corregir tempranamente alteraciones de las formas de movimiento ayuda a prevenir futuras lesiones de sobrecarga mecánica. Tendinopatías o algias en regiones pelvianas y de los miembros inferiores son causadas frecuentemente por disfunciones durante la marcha o la carrera que pueden ser resultas con facilidad si se trabajan de antemano con un correcto diagnostico biomecánico.