MAB Psicología - Lic María Alejandra Basualdo Psicóloga

MAB Psicología - Lic María Alejandra Basualdo Psicóloga Atención psicológica. Clínica con niños, adolescentes y adultos. Orientación a padres. Evaluación psicológica. Psicotécnico. Obtén información sobre Psicologa Lic.

María Alejandra Basualdo en Google. https://g.page/psicologiamab?ad

01/03/2026

ME VOLVISTE A CULPAR.
PERO ESTA VEZ YA NO NECESITABA QUE CAMBIARAS.
NECESITABA VER QUE NO IBAS A HACERLO.
Me volviste a culpar.
Otra vez.
De tu mal humor.
De tus reacciones.
De tus faltas.
De tus gritos.
De tus silencios calculados.
Me culpaste por cómo respondí a lo que vos hiciste.
Como si mi reacción fuera el problema y no tu acción.
Y durante mucho tiempo lo compré.
Compré la idea de que yo era demasiado intensa.
Demasiado demandante.
Demasiado emocional.
Demasiado todo.
Me convencí de que si aprendía a hablar mejor,
a callarme más,
a no enojarme,
a no “provocarte”,
quizás entonces ibas a tratarme distinto.
Pero nunca fue sobre cómo yo hablaba.
Fue sobre que vos no querías escuchar.
La culpa era tu forma elegante de no hacerte cargo.
Tu manera de sostener el poder sin levantar la voz.
Tu estrategia para que yo me quedara ocupada revisándome…
mientras vos no revisabas nada.
Y esta vez fue diferente.
Esta vez no estaba intentando arreglarlo.
Estaba observando.
Observando si ibas a asumir algo.
Si ibas a decir “me equivoqué”.
Si ibas a dejar de ponerme en el lugar de la exagerada, la conflictiva, la que arruina el clima.
Pero no.
Hiciste lo que siempre hacés.
Giraste la escena.
Me pusiste en el banquillo.
Me hiciste sentir culpable por sentir.
Y en ese momento entendí algo brutal:
No estabas confundido.
Estabas cómodo.
Cómodo en un vínculo donde yo dudaba de mí y vos no dudabas nunca.
Yo solo necesitaba comprobarlo.
Porque irse duele menos cuando una deja de mentirse.
No me fui porque me culpaste.
Me fui porque ya no me lo creí.
👉 A veces no necesitamos una última discusión.
Necesitamos una última confirmación.
¿En qué momento empezaste a notar que ya no estabas esperando que cambiara… sino juntando fuerza para irte?

24/02/2026
20/02/2026

El amor no es certeza. Es incertidumbre. Y ahí está su magia (y su riesgo).
Nos enseñaron que amar es encontrar seguridad.
Pero la verdad es que amar implica no tener garantías.
No sabés cuánto va a durar.
No sabés si el otro va a poder sostener lo que promete.
No sabés si mañana va a elegir quedarse.
Y aun así… elegís.
El amor real no elimina la incertidumbre.
Te invita a tolerarla.
Porque amar no es controlar.
No es asegurarse de que el otro no se vaya.
No es exigir pruebas constantes.
Amar es exponerse.
Es decir “te quiero” sabiendo que no hay contrato emocional que blinde el futuro.
La ansiedad quiere certezas.
El apego inseguro quiere confirmación constante.
La herida quiere garantías.
Pero el amor maduro acepta que el otro es libre.
Y que la única elección que podés controlar es la tuya.
Por eso duele.
Porque amar implica confiar sin tener todo bajo control.
Y al mismo tiempo, ahí está lo más potente:
cuando dos personas se eligen, no por obligación, no por miedo, sino por deseo…
la incertidumbre deja de ser amenaza y se convierte en posibilidad.
El amor no es promesa eterna.
Es presencia hoy.
👉 Te pregunto:
¿Lo que te angustia es la incertidumbre del amor… o la fantasía de perderlo?

No elegís “mal”.Elegís desde lo que duele.Cuando hubo ausencia, frialdad, exigencia excesiva o imprevisibilidad paterna,...
20/02/2026

No elegís “mal”.
Elegís desde lo que duele.
Cuando hubo ausencia, frialdad, exigencia excesiva o imprevisibilidad paterna, el inconsciente no busca amor…
Busca reparación.
Y eso suele llevarte a sentir química intensa con personas que:
1️⃣ Son emocionalmente inaccesibles
Distantes, ambiguas, que no terminan de comprometerse.
Porque algo en vos quiere “ganarse” lo que antes no pudo.
2️⃣ Son mayores o figuras de autoridad
Personas que transmiten seguridad, liderazgo o poder.
No siempre es admiración: a veces es la necesidad de protección que faltó.
3️⃣ Son intermitentes
Un día te eligen, al otro desaparecen.
Esa dinámica activa el mismo sistema nervioso que aprendió a vivir pendiente.
4️⃣ Son críticos o difíciles de complacer
Porque inconscientemente intentás demostrar que sí sos suficiente.
5️⃣ Necesitan ser salvados
Y ahí aparece tu rol de sostener, cuidar, aguantar…
Como si amar fuera esforzarse hasta el agotamiento.
La herida paterna no se trata solo del padre real.
Se trata de cómo aprendiste que funciona el amor.
Y lo que no se revisa, se repite.
Sanar no es dejar de sentir atracción.
Es dejar de confundir intensidad con amor.
👉 Pregunta para reflexionar:
¿Te atraen personas que te dan paz… o personas que activan tu herida?

15/02/2026

Que alguien no te elija no es una sentencia sobre tu valor.
Es un espejo que, muchas veces, refleja heridas viejas.
No duele solo el presente.
Duele la escena repetida.
Duele la infancia donde no fuiste prioridad.
Duele el vínculo donde te sentiste reemplazable.
Duele esa parte tuya que aprendió que para ser amada tenía que esforzarse más, callarse más, adaptarse más.
Cuando alguien no te elige hoy, no estás reaccionando solo a esa persona.
Está reaccionando tu historia.
Y ahí aparece la trampa:
confundir rechazo con falta de valor.
Pero que alguien no pueda —o no quiera— elegirte,
no significa que no seas elegible.
Significa que esa elección no estaba alineada con lo que necesitás.
A veces el dolor no es “no me eligió”.
Es “otra vez siento que no soy suficiente”.
Y eso merece ser mirado con amor, no con vergüenza.
Sanar no es lograr que todos te elijan.
Es dejar de elegir vínculos donde tenés que demostrar que merecés estar.
Hoy te pregunto algo incómodo pero necesario:
¿Te duele que no te elijan… o te duele confirmar una vieja creencia sobre vos? 💭

Muchas veces creemos que estamos enamorándonos de alguien, pero en realidad estamos intentando reencontrarnos con una es...
15/02/2026

Muchas veces creemos que estamos enamorándonos de alguien, pero en realidad estamos intentando reencontrarnos con una escena vieja.
No buscamos a “esa persona”. Buscamos a alguien que nos haga sentir suficientes. Alguien que nos confirme que ahora sí somos dignos de amor. Alguien que no nos abandone como antes. Alguien que nos elija como no nos eligieron.
Y ahí empieza la trampa.
Porque cuando el vínculo se convierte en reparación, deja de ser encuentro y se vuelve demanda.
El otro deja de ser sujeto y pasa a ser función: la función de calmar, de validar, de sostener lo que aún no pudimos sostener nosotros.
Pero ninguna pareja puede convertirse en madre que faltó, padre que no miró, adulto que no cuidó.
Ninguna elección externa puede cerrar una herida que sigue abierta por dentro.
Cuando esperamos que el otro nos sane, lo colocamos en un lugar imposible.
Y cuando no puede cumplirlo, confirmamos la herida:
“¿Ves? Nadie se queda.”
“¿Ves? No soy suficiente.”
Es un círculo que se retroalimenta.
El alivio real empieza cuando dejamos de pedir que nos elijan para sentir valor y empezamos a preguntarnos por qué todavía no logramos elegirnos nosotros.
Elegirse no es aislarse.
No es volverse autosuficiente.
Es hacerse cargo.
Hacerse cargo de revisar la herida.
De tolerar el dolor de mirarla sin anestesia.
De entender que el amor no viene a reparar el pasado, sino a acompañar el presente.
Un vínculo sano no cura traumas infantiles.
Pero sí puede construirse desde adultos que ya no buscan un salvador, sino un compañero.
Y eso cambia todo.
👉 Te dejo la pregunta, sin anestesia:
¿Qué herida esperás que el otro sane por vos?

12/02/2026

“Quiero hacer lo que quiero”… pero sin pagar el precio
Hay una idea muy seductora que muchas veces se confunde con libertad:
hacer lo que quiero, cuando quiero, como quiero… sin consecuencias.
Eso no es libertad.
Es deseo infantil.
El deseo infantil busca satisfacción inmediata.
No tolera la frustración.
No quiere límites.
No quiere esperar.
No quiere hacerse cargo.
Pero la libertad adulta es otra cosa.
La libertad verdadera incluye responsabilidad.
Incluye asumir las consecuencias de lo que elijo.
Incluye sostener lo que genero.
Incluye renunciar a algo para cuidar algo más grande.
Querer “ser libre” para no comprometerse.
Querer “ser libre” para no definir un vínculo.
Querer “ser libre” para no ordenar la propia vida.
Querer “ser libre” para no asumir errores.
Eso no es autonomía.
Es evitación.
La libertad madura no es ausencia de límites.
Es capacidad de elegir con conciencia.
Y elegir implica perder algo.
Implica incomodarse.
Implica crecer.
La pregunta incómoda no es “¿soy libre?”
La pregunta es:
¿Estoy dispuesto/a a hacerme cargo de lo que mi libertad produce?
Porque sin responsabilidad, no hay libertad.
Hay capricho.
Y el capricho, tarde o temprano, se cobra su precio.

A veces el otro no elige.No define, no se compromete, no se queda.Y aun así, vos permanecés.No porque no lo veas, sino p...
11/02/2026

A veces el otro no elige.
No define, no se compromete, no se queda.
Y aun así, vos permanecés.
No porque no lo veas, sino porque irte implicaría tocar una angustia más profunda: la de sentir que, una vez más, no fuiste suficiente para que alguien se quede.
Quedarse donde no hay elección mutua suele ser un intento de reparar una historia antigua, no de sostener un vínculo sano.
👉 Pregunta cierre:
¿Qué parte de tu historia se reactiva cuando alguien no te elige y vos igual te quedás?

El deseo de ser elegida no nace en el vínculo actual.Suele venir de mucho antes: de miradas que faltaron, de afectos int...
10/02/2026

El deseo de ser elegida no nace en el vínculo actual.
Suele venir de mucho antes: de miradas que faltaron, de afectos intermitentes, de aprendizajes donde el amor no era seguro sino algo que había que ganar.
Cuando ese deseo se activa, el otro deja de ser un otro real y se vuelve una prueba:
si me elige, valgo; si no me elige, algo está mal conmigo.
Ahí el vínculo se vuelve frágil, porque ya no se trata de compartir, sino de confirmar una herida.

¿En qué momentos sentís que tu valor depende de que alguien te elija?

10/02/2026

La terapia no funciona cuando llegamos con la fantasía de “arreglarnos”.
Funciona cuando aparece un deseo genuino de conocernos tal como somos.
No como nos gustaría ser.
No como creemos que deberíamos ser para que nos quieran, nos elijan o nos validen.
Sino como somos hoy, con nuestra historia, nuestras contradicciones, heridas, defensas y modos de vincularnos.
La terapia empieza cuando dejamos de actuar un personaje y nos permitimos decir la verdad.
Cuando soltamos la versión idealizada de nosotros mismos y nos animamos a mirar también lo que incomoda, lo que duele, lo que repetimos sin entender por qué.
Ese encuentro no siempre es cómodo.
A veces duele.
A veces desarma.
Pero es ahí donde algo verdadero puede empezar a transformarse.
Porque el cambio real no nace del rechazo a lo que somos,
sino del reconocimiento profundo de nuestra propia experiencia.
✨ La terapia no es un espacio para convertirte en alguien distinto.
Es un espacio para habitarte con más conciencia, más responsabilidad y más amor.
¿Estás dispuesto/a a conocerte de verdad, o solo a convertirte en quien creés que deberías ser?

Amar no es soportar lo insoportable.No es quedarte cuando te duele todos los días.No es acostumbrarte al destrato.No es ...
08/02/2026

Amar no es soportar lo insoportable.
No es quedarte cuando te duele todos los días.
No es acostumbrarte al destrato.
No es minimizar lo que sentís para que el otro no se enoje.
Si tenés que aguantar, callar, justificar o explicarte constantemente,
no estás amando: estás sobreviviendo.
El amor no te confunde,
no te hiere y después te hace sentir exagerada,
no te exige que te apagues para que el vínculo siga.
Quedarte donde te rompen no es lealtad.
Es miedo, dependencia o culpa aprendida.
Y no: no sos “muy sensible”.
Estás reaccionando a algo que no es sano.
🔥 Amar también es irte cuando lo que hay duele más de lo que cuida.
¿Cuánto de lo que soportás lo seguís llamando amor?

Dirección

Pilar

Horario de Apertura

Lunes 08:00 - 20:00
Martes 08:00 - 20:00
Miércoles 08:00 - 20:00
Jueves 08:00 - 20:00
Viernes 08:00 - 20:00
Sábado 08:00 - 18:00

Teléfono

+541165775613

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando MAB Psicología - Lic María Alejandra Basualdo Psicóloga publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Contacto El Consultorio

Enviar un mensaje a MAB Psicología - Lic María Alejandra Basualdo Psicóloga:

Compartir

Share on Facebook Share on Twitter Share on LinkedIn
Share on Pinterest Share on Reddit Share via Email
Share on WhatsApp Share on Instagram Share on Telegram