29/05/2019
Distingamos, para comenzar, los rasgos específicos de un “violento verbal”:
- Iracundo
- Agresivo
- Manipulador
- Ambivalente
- Inestable
- Sarcástico
Todo lo que te diga, hasta una adulación, la hará en tono irónico. Si le preguntas qué le pareció el trabajo que hiciste, es probable que te responda: “Está bien, pero daba para mucho más; hubieras puesto esto, aquello, etc., etc., etc.”
Si está buscando algo en su casa y no lo encuentra, no preguntará dónde está lo que le falta, sino que dirá: “¿Quién guardó mis notas?, ¡son todos unos inútiles! ¡les tengo prohibido que me toquen mis papeles!”
Por norma, emite mensajes confusos y conversaciones difíciles de sostener. Un día te ama y al otro instante te odia. En un determinado momento podrá decirte que eres la mejor persona y la única con quien puede contar, y al segundo tratarte de inservible e incapaz. Y así es como frente a esta dualidad, el manipulador te desestabiliza y te hace dudar acerca de tus emociones hacia él, haciéndote perder el control de la situación: un día lo amas y al otro no lo entiendes.