18/04/2020
Les dejo un fragmento escrito por Beatriz Janin que nos ayuda a pensar y reflexionar esta difícil tarea de mantener la educación en tiempos de cuarentena, cuando estamos atravesando una pandemia disruptiva para niños, adolescentes y adultos.
“Quizás al tratar de sostener la escuela fuera del edificio de la escuela (lo que aplaudo), nos olvidamos de que los padres tienen otro rol que cumplir y no el docente y que la escuela es mucho más que la transmisión de contenidos, que es un lugar de encuentro, de crecimiento, de armado de lazos sociales, de descubrimiento del saber... Entonces, quizás sería interesante que en lugar de tantas tareas que las niñas y los niños no pueden hacer solos, se les propongan actividades lúdicas, creativas, que niñas y niños puedan realizar solos o hablando con otros (los niños aprenden mucho unos de otros), más acordes con los modos de "salir" de casa en estos días de aislamiento. Escribir cuentos, hacer juegos matemáticos, dibujar lo que se comprendió de un texto, me parece que son posibilidades que un niño puede realizar sin ayuda de sus padres. Quizás pensar que pueden probar y corregir después entre todos, sin que los padres tengan que corregir ni que las y los docentes tengan que trabajar sábado y domingo resolviendo dudas. Las niñas y los niños están angustiados, con dificultades para sostener la atención (como nos ocurre a todos) y tener algunas actividades es algo que organiza el día, pero quedar atiborrado de consignas difíciles de cumplir o que requieren mucha disposición, puede traer mayores angustias. Es muy, muy importante que se sostenga el vínculo con la escuela (creo que la escuela es el lugar del niño) y que se continúe con el aprendizaje, pero me animo a decir que hay que ubicar esto en un tiempo de incertidumbre, de temores, en el que los adultos estamos también atravesando momentos difíciles. Entonces, me parece que es importante sostener la relación con el docente y con los compañeros, tener algunas tareas cada día (que pueden ayudar a organizar el tiempo), insistir en que cada niño haga lo que pueda y que lo haga solo o con ayuda del docente (en determinados horarios), promover que los niños compartan lo que van haciendo, pienso que puede ser bueno para todos. Y que las mamás y papás sigan cumpliendo con su función (que tampoco es fácil).”
Beatriz Janin (abril 2020)