09/08/2020
El dolor cervical puede ser el resultado de anomalías en las partes blandas, músculos, ligamentos, discos y nervios, así como en las vértebras y sus articulaciones. La causa más común son las lesiones de las partes blandas, debidas a traumatismos o deterioro progresivo.
La columna cervical se caracteriza por ser muy flexible y móvil, por ello es frecuente asiento de dolor, ocupando el segundo lugar después de la parte inferior de la espalda.
A veces se trata de un dolor localizado en el cuello mismo y otras veces se extiende a los brazos, a la cabeza o a la espalda. Se puede sentir hormigueo y adormecimiento en los dedos de la mano, dolor en la nuca o notar mareo y náuseas.
Los síntomas más habituales son:
Dolor en la zona del cuello.
Dificultad para movilizarlo.
Cefaleas.
Mareos.
Rigidez.
Con radiografías simples se puede realizar un diagnóstico, que a menudo permite determinar la causa del dolor y prescribir un tratamiento adecuado.
Si el cuadro lo requiere se pueden necesitar: TAC, RMN o electromiografía: estudio de la conducción nerviosa mediante varias agujas muy finas, que captan los potenciales nerviosos y los transmiten a una pantalla.
Valora la función de nervios y músculos.
La FISIOTERAPIA favorece la relajación de los músculos y mejora la movilidad cervical. Se recurre a la realización de masajes en el cuello junto a terapias locales que proporcionan calor, ejercicios de movilidad y flexibilización.
Tambien se pueden realizar duchas con agua a la mayor presión y temperatura que tolere, todos los días al levantarse, durante 10-15 min. seguido de movimientos de flexoextensión y lateralización del cuello durante otros 10-15 min.
Tambien es util la aplicación de calor local seco, mediante almohadilla eléctrica, si se precisa a lo largo del día por dolor.
Se recomienda sentarse en sillas con respaldo vertical y evitar levantar pesos.
También se pueden realizar tracciones cervicales, generalmente en centros de Rehabilitación
Asimismo, pueden indicarse fármacos como los analgésicos-antiinflamatorios y/o miorelajantes, siempre con supervisión médica.