Epifanía Aforística

Epifanía Aforística Reconoce tú ignorancia siendo erudito en tu proceder, preservando una esencia genuina fuera de tu confort y conocerás la doctrina fidedigna de la sabiduría.
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Jasmin Cadena

🍞El que coma de este pan, nunca tendrá hambre.❤️
12/12/2025

🍞El que coma de este pan, nunca tendrá hambre.❤️

03/12/2025

𝗢𝗿𝗮𝗰𝗶ó𝗻 𝗮 𝗡𝘂𝗲𝘀𝘁𝗿𝗮 𝗦𝗲ñ𝗼𝗿𝗮 𝗱𝗲 𝗟𝗼𝗿𝗲𝘁𝗼
Oh, Virgen Santísima, tú que eres la Puerta del Cielo, guía nuestros pasos en las alas de la fe, la esperanza y el amor. Por tu intercesión, queremos ser instrumentos de paz que no conozca fronteras, y vivir en comunión como hermanos en Cristo, para mayor gloria de Dios. Amén.








𝗦𝗮𝗻𝘁í𝘀𝗶𝗺𝗮 𝗩𝗶𝗿𝗴𝗲𝗻 𝗠𝗮𝗿í𝗮, 𝗠𝗮𝗱𝗿𝗲 𝗱𝗲 𝗗𝗶𝗼𝘀 𝘆 𝗠𝗮𝗱𝗿𝗲 𝗡𝘂𝗲𝘀𝘁𝗿𝗮.Oh, María, llena de gracia, Inmaculada siempre Virgen María, Madre...
27/11/2025

𝗦𝗮𝗻𝘁í𝘀𝗶𝗺𝗮 𝗩𝗶𝗿𝗴𝗲𝗻 𝗠𝗮𝗿í𝗮, 𝗠𝗮𝗱𝗿𝗲 𝗱𝗲 𝗗𝗶𝗼𝘀 𝘆 𝗠𝗮𝗱𝗿𝗲 𝗡𝘂𝗲𝘀𝘁𝗿𝗮.
Oh, María, llena de gracia, Inmaculada siempre Virgen María, Madre de Cristo y Madre Nuestra, te ofrecemos nuestra humilde y filial voluntad de honrarte y celebrarte siempre, con culto especial que reconoce las maravillas de Dios, obradas en TÍ con una devoción particular que exprese nuestros sentimientos más puros, más humanos, más generosos, más personales y que haga resplandecer alto sobre el mundo el ejemplo atrayente de la santidad.
Oh María, te suplicamos nos hagas comprender, desear y poseer la pureza del alma y del cuerpo, en los pensamientos y en las palabras, en el corazón y en el amor, enséñanos el recogimiento y la interioridad, danos la disposición para escuchar la palabra de Dios, enséñanos la necesidad de la oración, que Dios solo ve en lo secreto.
Obtennos este Don, Oh María, la fe siempre plena, fuerte, la fe sincera y viva. Tú, Oh bienaventurada que has creído, confórtanos con tu ejemplo, obtennos este don.

Y después, Oh María, solicítanos a tu ejemplo y tu intercesión la esperanza; También de esperanza tenemos necesidad.
Tú resplandeces ahora ante el pueblo de Dios, como signo cierto de esperanza y de consolidación. Oh María, Madre Nuestra. Y en fin, Oh María, enséñanos la caridad, el amor, el amor a Cristo, el amor único, el amor mortal, el amor a los hermanos, ayúdanos a amar a los otros, al prójimo como hiciste tú, María.
Amén.








𝗢𝗿𝗮𝗰𝗶ó𝗻 𝗱𝗲 𝗦𝗮𝗻𝗮𝗰𝗶ó𝗻Padre Santo, en el Nombre de Jesucristo y con la intercesión de la Santísima Virgen María, de los san...
16/11/2025

𝗢𝗿𝗮𝗰𝗶ó𝗻 𝗱𝗲 𝗦𝗮𝗻𝗮𝗰𝗶ó𝗻
Padre Santo, en el Nombre de Jesucristo y con la intercesión de la Santísima Virgen María, de los santos ángeles, de los santos, de la Madre María Auxiliadora, de San José, te presentamos a los enfermos en el alma, en la mente, en el cuerpo y en el espíritu y te pedimos para todos ellos y también para nosotros que nos sanes.
Todo lo pedimos de acuerdo a tú Santa Voluntad.
Padre Santo, en el Nombre de Jesús, por los méritos de su Divina Infancia, por su Sangre Preciosa, por sus santas llagas, por su Resurrección que todo sea para tú gloria. Creemos en tu poder y te pedimos, oh buen Jesús que la fuerza del Espíritu Santo sea liberada ahora y que todos seamos curados.

En el Nombre de Jesús y con la intercesión de María, Rosa Mística, María Auxiliadora, de los santos ángeles, de los santos y benditas animas del purgatorio, te pedimos Padre Santo que nos sanes de toda herida profunda en nuestros corazones, de todo resentimiento y rechazo, de toda carencia de amor, de depresión y de soledad, sánanos de toda carencia afectiva. Sánanos de toda frustración, fracaso, complejo y trauma, de odios, de divisiones, de envidia, de hipocresía, de ira, rabia, (especialmente de…).
Llena Señor en nosotros cualquier vacío que pudiera existir con tú presencia santa y danos tú ternura, danos tú libertad y tú amor, danos tú paz.

En el Nombre de Jesús y con la intercesión de nuestra Madre Celestial María, Madre de la Iglesia, de los santos ángeles y santos del cielo, te pedimos Padre Santo que nos sanes de cualquier vicio que pudiéramos tener.
Sánanos de todo miedo, temor, nerviosismo, angustia, ansiedad, e inseguridad, del orgullo y de toda soberbia. Sánanos de depresión, psicosis, obsesiones, de toda inestabilidad emocional y mental, decepción, desengaño, amargura, de rebeldía, de toda idolatría y superstición, de toda enfermedad mental, y de cualquier falta de perdón.

En el Nombre de Jesús y con la intercesión de la Santísima Virgen María, de los santos ángeles, de los santos y benditas animas del purgatorio, Padre Santo te pedimos que nos liberes de toda atadura genética de cosa proveniente de nuestros antepasados.

En el nombre de Jesucristo te pedimos que cortes Padre Santo en este momento cualquier atadura de pecado transmitida por nuestros antepasados, así como cualquier maldición heredada.

En el Nombre de Jesús y con la intercesión de la Santísima Virgen María, de los santos ángeles, de los santos y benditas ánimas del purgatorio, te pedimos Padre Santo que nos sanes físicamente de toda enfermedad conocida o desconocida, de toda enfermedad curable o incurable.
Sánanos especialmente de cáncer, de toda enfermedad glandular, de obesidad, anorexia, asma, artritis, artrosis, hígado, páncreas, vesícula, vaso, enfermedades circulatorias, de la sangre, de la presión arterial, de enfermedades en la piel, de alergias, de enfermedades respiratorias, de enfermedades estomacales, de nervios, de ansiedad, de stress, de anemia, de sida, diabetes.

Gracias Padre Santo por escuchar nuestras plegarias, sabemos que tú estas actuando con tú poder y que todo lo puedes. Señor en ti confiamos y en ti esperamos.
Te damos gracias por todo lo que has hecho, por lo que estas haciendo y por lo que seguirás haciendo en nuestras vidas. Amén.

𝗦𝗲ñ𝗼𝗿 𝗲𝗻 𝘁𝗶 𝗰𝗼𝗻𝗳𝗶𝗮𝗺𝗼𝘀 𝘆 𝗲𝗻 𝘁𝗶 𝗲𝘀𝗽𝗲𝗿𝗮𝗺𝗼𝘀.
𝗔𝗺é𝗻.








14/11/2025

𝐏𝐚𝐝𝐫𝐞 𝐀𝐦𝐚𝐝𝐨, 𝐭ú 𝐆𝐫𝐚𝐜𝐢𝐚 𝐦𝐞 𝐁𝐚𝐬𝐭𝐚.
Cuando fuimos formados en el seno de nuestra madre, el Espíritu Santo colocó en nosotros muchas capacidades, que ni siquiera imaginamos. La mayoría de las personas muere sin haber desarrollado una mínima parte de todas esas capacidades que el Espíritu Santo les regaló. Porque son como semillas de cosas buenas que necesitan nuestra decisión y nuestra cooperación para desarrollarse.
Es una pena que tantas cosas bellas queden atrofiadas y escondidas, porque servirían para mejorar el mundo a nuestro alrededor.
Invoquemos al Espíritu Santo, para que podamos explotar toda esa potencia de vida, de luz y de bien que llevamos dentro; para que no nos despreciemos a nosotros mismos ni pensemos que tenemos poco para dar.
No vamos a ser más fuertes si nos guardamos todo eso. Al contrario, porque las cosas más hermosas que llevamos dentro sólo se desarrollan si las ejercitamos y las compartimos. Entonces, seremos más débiles y más pobres si las dejamos escondidas y no las ofrecemos al mundo.

Demos gracias al Espíritu Santo, que nos ha llenado de riqueza interior, y pidámosle que nos fecunde con su gracia para que desarrollemos todo lo que ha puesto en nosotros.
Amén.








11/11/2025

𝗩𝗲𝗻 𝗘𝘀𝗽í𝗿𝗶𝘁𝘂 𝗦𝗮𝗻𝘁𝗼
Nosotros buscamos al Espíritu Santo, no solamente para vivir bien, sino también para santificarnos, para llegar a lo más alto de la vida espiritual. Ofrezcámonos al Espíritu Santo, hagamos una profunda consagración de nuestras vidas, para que él nos trasforme completamente. Expresemos este deseo con las palabras de Dom Vandeur:

Espíritu Santo, amor unitivo del Padre y del Hijo, fuego sagrado que Jesucristo nuestro Señor trajo a la tierra, para quemarnos a todos en la llama del eterno amor.
Te adoro, te bendigo, y aspiro con toda el alma a darte gloria.
Con este fin, te hago esta ofrenda con todo mi ser, cuerpo y alma, espíritu, corazón, voluntad, fuerzas físicas y espirituales.
Me doy a ti y me entrego tan plenamente como le sea posible a tu gracia, a las acciones divinas y misericordiosas de ese amor que eres tú, en la unidad del Padre y del Hijo.
Llama ardiente e infinita de la Santísima Trinidad, deposita en mi alma la chispa de tu amor, para que la llene hasta desbordar de ti mismo; para que transformada por la acción de tu fuego en caridad viva, pueda, con mi sacrificio, irradiar luz y calor a todos los que se me acerquen. Amén.








𝗗𝗲𝗷𝗲𝗺𝗼𝘀 𝗾𝘂𝗲 𝗲𝗹 𝗘𝘀𝗽í𝗿𝗶𝘁𝘂 𝗦𝗮𝗻𝘁𝗼 𝘀𝗲 𝘀𝗶𝗴𝗮 𝗗𝗲𝗿𝗿𝗮𝗺𝗮𝗻𝗱𝗼 𝗰𝗮𝗱𝗮 𝘃𝗲𝘇 𝗺á𝘀 𝗲𝗻 𝗡𝘂𝗲𝘀𝘁𝗿𝗮 𝗩𝗶𝗱𝗮.Supliquémosle, invoquémoslo con insistenci...
09/10/2025

𝗗𝗲𝗷𝗲𝗺𝗼𝘀 𝗾𝘂𝗲 𝗲𝗹 𝗘𝘀𝗽í𝗿𝗶𝘁𝘂 𝗦𝗮𝗻𝘁𝗼 𝘀𝗲 𝘀𝗶𝗴𝗮 𝗗𝗲𝗿𝗿𝗮𝗺𝗮𝗻𝗱𝗼 𝗰𝗮𝗱𝗮 𝘃𝗲𝘇 𝗺á𝘀 𝗲𝗻 𝗡𝘂𝗲𝘀𝘁𝗿𝗮 𝗩𝗶𝗱𝗮.
Supliquémosle, invoquémoslo con insistencia, dejemos que nos inunde como el agua, que riegue nuestro ser como agua viva, purificadora, y que haga renacer todo lo que está seco.
Dejemos que nos penetre como el viento, y que arrastre todo lo que está de más en nuestras vidas; que nos impulse hacia adelante como el viento impetuoso y nos arranque de nuestras falsas seguridades. Dejemos que sea el fuego santo que queme todo lo que nos hace daño, que disipe nuestras oscuridades, que nos llene de calor. Dejemos que nos devuelva la vida, que nos haga recuperar nuestra más auténtica alegría.
Porque la alegría se siente cuando volvemos a sentirnos vivos, cuando valoramos la sangre que corre por las venas y el amor que se mueve en el corazón, cuando experimentamos que vivir vale la pena. El Espíritu Santo puede llenarnos de esa vida nueva también hoy:

"Y cuando venga él, el Espíritu de la verdad, él los llevará a la verdad completa. Y la tristeza se les convertirá en alegría"
(Juan 16,13.20)."

𝗢𝗿𝗲𝗺𝗼𝘀
Señor gracias por la familia que me diste, por el amor que nos une.
Hoy te pido que sigas bendiciendo a cada uno, que abras caminos de paz, que nos des salida a los problemas que se presentan confiando en tu poder para juntos vencer.
Señor, ayúdanos a estar unidos que crezcamos en amor y comprensión unos con otros, en consideración y aprecio, en cuidado y respeto.
Quita de nosotros toda raíz de amargura, que el perdón llene nuestro corazón, bendícenos con tu paz y tu bondad.
Señor, hay momentos tan difíciles que no sabemos cómo afrontarlos, son situaciones que se escapan de lo que podemos hacer humanamente, ten piedad de nosotros y obra en nuestro favor, cuida de los indefensos y protégelos, que sean guardados de todo mal te lo pedimos con todas las fuerzas en el nombre de Jesús, Amén.








𝗠𝗔𝗥𝗜𝗔 𝗦𝗘𝗚Ú𝗡 𝗟𝗔 𝗕𝗜𝗕𝗟𝗜𝗔María es la Madre de Jesús y por tanto es la Madre de Dios, porque Jesús es Dios, como ya veremos m...
27/09/2025

𝗠𝗔𝗥𝗜𝗔 𝗦𝗘𝗚Ú𝗡 𝗟𝗔 𝗕𝗜𝗕𝗟𝗜𝗔
María es la Madre de Jesús y por tanto es la Madre de Dios, porque Jesús es Dios, como ya veremos más adelante.
María es la Reina del Universo, porque Jesús es el Rey del Universo, y la madre de todo rey es también reina.
María intercede ante su hijo por nosotros, como lo hizo en las Bodas de Caná, y como también demostraremos, lo pueden hacer las personas santas que ya viven en presencia de Dios.
María es modelo de los cristianos por sus virtudes. María es nuestra madre, pues como dice el libro del Apocalipsis, son hijos de la Mujer (Ap 12), los que siguen los mandamientos de Dios.
Si nosotros nos consideramos realmente cristianos y cumplidores de los mandatos del Señor, tenemos que aceptar que María es nuestra Madre, es la Madre de la Iglesia. Por otro lado, ya Jesús nos la dejó como Madre en la persona de su apóstol Juan, mientras agonizaba en la cruz, y así como aquél la recibió en su casa desde aquel día, nosotros también debemos recibirla en nuestras vidas si es que realmente nos llamamos cristianos.
Todo verdadero cristiano tiene que amar y venerar a María, pues es la Madre de nuestro Salvador, la llena de gracia, la bienaventurada, llena del Espíritu Santo.

Ya desde el principio, Dios anuncia enemistad entre Satanás y entre la Mujer. María es la nueva Eva, así como Jesucristo es el nuevo Adán. Es una nueva creación:

Gn 3.15 "Haré que haya enemistad entre ti y la mujer, entre tu descendencia y la suya.
Ella te pisará la cabeza"

María es la Madre de Dios, no porque se le haya ocurrido a la Iglesia Católica, como dicen muchos hermanos protestantes, sino porque la misma Palabra de Dios, el Espíritu Santo a través de los labios de Isabel, así lo proclama. Cuando la llama Madre de mi Señor, le está diciendo la Madre de mi Dios.
Recordemos que Isabel era esposa de Zacarías, sacerdote de Dios y por lo tanto, no era ignorante sobre el sentido de sus palabras; además, lo dijo estando llena del Espíritu:

Lc 1.43,45 "¿Cómo he merecido yo que venga a mí la madre de mi Señor? ¡Dichosa tú por haber creído que se cumplirían las promesas del Señor!".

Decir que María es solamente madre de la naturaleza humana de Jesús, como dicen los hermanos separados, es una completa herejía, puesto que Jesús es Dios-Hombre, es una persona con dos naturalezas indivisibles. Justamente en eso consiste el misterio de la Encarnación: En que Dios tomó la naturaleza humana, se hizo hombre. Una madre lo es de la persona y no de la naturaleza.
Para aclarar el tema, veamos como ejemplo nuestra propia vida: nuestro espíritu no procede de nuestra madre, sino de Dios.
No por eso se nos ocurriría la barbaridad de decir que nuestra mamá es sólo madre de nuestro cuerpo pero no de nuestro espíritu. Nuestra madre lo es de nuestra persona.
Así igual, la naturaleza divina de Cristo no procede de María, pues Jesús es Dios increado, eterno; pero su humanidad si procede de ella, por eso es su hijo. Como el Hijo es Dios, su madre: María, es madre de Dios.

A continuación, encontramos algunos textos que nos hablan de María, para que comprendamos mejor lo que ella es para la Iglesia:

Cant 6.10 ¿Quién es esta que surge como la aurora, bella como la luna, brillante como el sol, temible como un ejército?

Mt 1.22 Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que había dicho el Señor por boca del profeta: la virgen concebirá y dará a luz un hijo.

Is 7.14 El Señor, pues, les dará esta señal: La joven está embarazada y da a luz un varón a quien le pone el nombre de Emmanuel.

Mt 2.11 Al entrar a la casa vieron al niño con María, su madre; se arrodillaron y le adoraron. Le ofrecieron sus regalos de oro, incienso y mirra.

Lc 1.28 Llegó el ángel hasta ella y le dijo: "Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo".

Lc 1.30 Pero el ángel le dijo: "No temas María, porque has encontrado el favor de Dios".

Lc 1.38 Dijo María: "Yo soy la servidora del Señor, hágase en mí tal como has dicho".

Lc 1.42 (Isabel) exclamó en alta voz: "¡Bendita tú eres entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre!"

Lc 1.47-48 "Mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador, porque se fijó en su humilde esclava".

Lc 2.19 María, por su parte, guardaba todos estos acontecimientos y los volvía a meditar en su interior.

Lc 2.34-35 "Será una señal impugnada en cuanto se manifieste, mientras que a ti misma una espada te atravesará el alma".

Lc 2.51 Posteriormente siguió obedeciéndoles (a María y José). Su madre, por su parte, guardaba todas estas cosas en su corazón.

Jn 2.5 Jesús le respondió: "Mujer, ¿por qué te metes en mis asuntos?" Pero su madre dijo a los sirvientes: "Hagan lo que él les diga".

Jn 19.26-27 Jesús, al ver a la Madre, dijo a la Madre: "Mujer, ahí tienes a tu hijo".
Después dijo al discípulo: "Ahí tienes a tu madre".

Hch 1.14 Todos ellos perseveraban juntos en la oración en compañía de algunas mujeres, de María, la madre de Jesús, y de sus hermanos.

Ap 11.19 Entonces se abrió el Santuario de Dios en el Cielo y pudo verse el arca de la Alianza de Dios dentro del Santuario.

Ap 12.1-2 Apareció en el cielo una señal grandiosa: una mujer, vestida de sol, con la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas sobre su cabeza. Está embarazada y grita de dolor, porque le ha llegado la hora de dar a luz.

Ap. 12.5 Y la mujer dio a luz un hijo varón, que ha de gobernar a todas las naciones con vara de hierro.

Ap 12.17 El dragón se enfureció contra la mujer y se fue a hacer la guerra al resto de sus hijos, es decir, a los que observan los mandamientos de Dios y guardan el mensaje de Jesús.

Para terminar, veamos que solamente los católicos proclamamos como bienaventurada a María. De generación en generación, únicamente la Iglesia Católica le canta a María, la venera por ser Madre de nuestro Señor, la proclama feliz. Los que no lo hacen, simplemente desobedecen la Palabra de Dios:

Lc 1.48-49 "Desde ahora todas las generaciones me llamarán feliz. El Poderoso ha hecho grandes cosas por mí".

𝗢𝗥𝗔𝗖𝗜Ó𝗡 𝗗𝗘 𝗦𝗔𝗡 𝗘𝗙𝗥É𝗡 𝗗𝗘 𝗦𝗜𝗥𝗜𝗔
𝗗𝗼𝗰𝘁𝗼𝗿 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗜𝗴𝗹𝗲𝘀𝗶𝗮. 306-373
18 𝗱𝗲 𝗷𝘂𝗻𝗶𝗼
Mi santísima Señora, Madre de Dios, llena de gracia, tú eres la gloria de nuestra naturaleza, el canal de todos los bienes, la reina de todas las cosas después de la Trinidad, la mediadora del mundo después del Mediador; tú eres el puente misterioso que une la tierra con el cielo, la llave que nos abre las puertas del paraíso, nuestra abogada, nuestra mediadora. Mira mi fe, mira mis piadosos anhelos y acuérdate de tu misericordia y de tu poder. Madre de Aquel que es el único misericordioso y bueno, acoge mi alma en mi miseria y, por tu mediación, hazla digna de estar un día a la diestra de tu único Hijo. Amén.





𝗔𝗰𝘂𝗱𝗼 𝗮 𝗧í 𝗦𝗲ñ𝗼𝗿 𝗝𝗲𝘀ú𝘀𝗥𝗲𝗻𝘂𝗲𝘃𝗮 𝗺𝗶𝘀 𝗘𝘀𝗽𝗲𝗿𝗮𝗻𝘇𝗮𝘀El Espíritu Santo es Dios. Por eso podemos dirigirnos a él con estas hermosa...
25/09/2025

𝗔𝗰𝘂𝗱𝗼 𝗮 𝗧í 𝗦𝗲ñ𝗼𝗿 𝗝𝗲𝘀ú𝘀
𝗥𝗲𝗻𝘂𝗲𝘃𝗮 𝗺𝗶𝘀 𝗘𝘀𝗽𝗲𝗿𝗮𝗻𝘇𝗮𝘀
El Espíritu Santo es Dios. Por eso podemos dirigirnos a él con estas hermosas palabras de los Salmos:
"Señor, qué precioso es tu amor. Por eso los humanos se cobijan a la sombra de tus alas, se sacian con tu hermosura y calman la sed en el torrente de tus delicias"
(Salmo 36,8-9).

"Dios mío, yo te busco, mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela como una tierra reseca y sedienta. Tú amor vale más que la vida, mis labios te adoran.
Yo quiero bendecirte en mi vida y levantar mis manos en tu nombre. Y mi alma se empapará de delicias y te alabará mi boca con cantos jubilosos.
Me lleno de alegría a la sombra de tus alas.
Mi alma se aprieta contra ti, y tú me sostienes"
(Salmo 63,2-9).

"Señor, en ti me cobijo, no dejes que me quede confundido. Recóbrame con tu amor, líbrame"
(Salmo 31,2).

"Es bueno darte gracias, Señor, y cantar a tu nombre, anunciar tu amor por la mañana y tu fidelidad cada noche"
(Salmo 92,2-3).

El que se hace amigo del Espíritu Santo no le teme a la soledad, porque el Espíritu Santo le va dando una fuerza emotiva, una firmeza afectiva que le permite tener relaciones sanas, no posesivas ni absorbentes.
Eso le va ganando el aprecio de muchos y amistades más bellas y satisfactorias, sin angustias enfermizas.

𝗣𝗼𝗿 𝗮𝗹𝗴𝗼 𝗱𝗶𝗰𝗲 𝗹𝗮 𝗕𝗶𝗯𝗹𝗶𝗮:
"Busquen primero el Reino de Dios, y todo lo demás se les dará por añadidura"
(Mateo 6,33).

El amor nos llena el corazón cuando no nos obsesionamos por alcanzarlo. Lo importante es permitir que el Espíritu Santo nos regale el amor como él quiera, y no tanto como nosotros lo imaginamos.
Muchas veces no somos felices porque nos empecinamos en alcanzar una forma de felicidad, porque nos empeñamos en vivir la felicidad de una determinada manera.
Pero hay muchas formas de ser felices.
Hay que aceptar la que nos toque y vivirla con ganas.
Si dejamos que el Espíritu Santo nos haga vivir el amor como a él le parezca, entonces no existirá la soledad en nuestras vidas.
Él es capaz de saciar nuestra sed de amor y de cariño. Amén.





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