Tengo 34 años y la suerte de vivir en mi país. En el 2014, cuando terminé mis estudios en la Universidad Nacional de Rosario, comencé a viajar por América Latina, Oceanía, el Sudeste Asiático y Europa en un intento de tener una mayor comprensión de la diversidad cultural en el mundo. Es por ese motivo que puedo hablar inglés, portugués e italiano. A lo largo de estos años he hecho voluntariados con reconocidas ONGs. Dicté clases en la Universidad de Melbourne Australia y en Fundaçao Getulio Vargas de San Pablo Brasil. Y trabajé haciendo “de todo un poco” en distintas partes del mundo. A partir del 2017 descubrí un nuevo mundo para mí: la virtualidad. Continué viajando, y el trabajo online me dió la posibilidad de seguir conectada con la psicología y la enseñanza de idiomas, trabajando desde donde quiera y siendo la dueña de mis propios tiempos. Cuando nació mi primer hijo, nació mi interés por la psicología perinatal. Nació mi segundo hijo y con él nació mi acercamiento al feminismo. Actualmente sigo profesionalizándome en estas dos áreas. Escribo mucho. Leo Mucho. Observo mucho. Pero hay una cosa en particular que me llena de energía y disfruto conocer:
Las personas y sus historias de vida
¿qué lxs mueve? ¿qué aman? ¿qué saben hacer mejor que nadie? Hoy paso parte de mi tiempo criando, atendiendo pacientes y dictando clases de español a personas de diferentes rincones del mundo. En estos años de escuchar tantas historias y sueños, hay dos cosas que todavía me maravillan:
Primero, que cada encuentro con un paciente se parece a un viaje que lleva a esa persona a rincones inexplorados de sí mismx, que no había visitado antes de conversar. Y segundo, que es en el transcurso de nuestro conversar, que se escribe un nuevo relato. Y luego de atravesar preguntas incómodas, pausas interminables, risas, llanto, solo entonces las personas recuerdan. Y recuerdan que eso que habían venido a buscar, que en realidad ya lo tenían consigo. Y vos, ¿qué viniste a buscar hoy? Si puedo ayudarte en algo, escribíme y conversemos.