14/01/2026
Sentirse perturbado por la Vía
Muchas personas vienen a la Vía porque están perturbadas.
Y luego, en la Vía, se sienten aún más perturbadas.
Antes, la perturbación tenía un objeto:
el trabajo, la familia, el mundo, los otros.
Ahora la perturbación parece más profunda, más íntima.
Entonces uno piensa: “Zazen no funciona”,
o “yo no soy hecho para esto”.
Pero esta perturbación no es un error.
Es un signo.
Cuando practicamos zazen, dejamos de huir.
El cuerpo se sienta, la respiración se calma,
y la mente ya no puede esconderse tan fácilmente.
Entonces aparecen las contradicciones,
los deseos, las resistencias, el miedo a perderse.
La Vía no es una vía de tranquilidad inmediata.
Es una vía de claridad.
Y la claridad, al principio, duele.
No busquéis un zazen que os tranquilice.
Buscad un zazen verdadero.
Sentarse sin elegir, sin rechazar.
Perturbación viene: dejadla venir.
Perturbación se va: dejadla ir.
No digáis: “estoy perturbado por la Vía”.
La Vía no perturba.
Lo que se perturba es el ego
cuando ya no puede dirigir todo.
Seguid practicando.
No para sentiros mejor,
sino para sentaros completamente en lo que es.
Entonces, sin que lo busquéis,
la perturbación se vuelve profunda energía,
y la Vía se manifiesta en vuestra propia vida cotidiana.
Zazen no elimina el problema.
Zazen es la vida,
tal como es.
espíritu de las enseñanzas del Maestro Taisen Deshimaru