08/11/2020
Supervivencia del más apto. Es una frase que se le adjudica a Charles Darwin, pero en realidad fue acuñada por el sociólogo Herbert Spencer. Recrear ésta frase hoy en pandemia nos lleva a reformular algunas preguntas ¿quién es el más apto?¿es el que aplasta al otro? no, definitivamente. ¿Es el físicamente más fuerte? tampoco, los grandes dinosaurios se extinguieron primero. Apto deriva del latín aptus: atado, ligado o vinculado a una función o quehacer. Adecuado. Alguien se adecúa a algo. El hombre a su hábitat. Cada sujeto a una nueva vida. Si bien es cierto que como contemporáneos no tenemos experiencia de una pandemia de éstas características y de los grandes cambios que nos están afectando en lo cotidiano, no es menos cierto que la vida no es lineal y la realidad nos sujeta a variaciones, obligadas transformaciones: un duelo, una mudanza, un divorcio, la convivencia, los trayectos escolares, los cambios laborales, un accidente, los cambios físicos, etc. La posibilidad adaptativa del sujeto es la que le permite resistir y adecuarse a dichas transformaciones. Pero esa posibilidad no es innata, es parte de recursos subjetivos que se cocinan entramados en una historia, en una novela familiar. No siempre nos ligamos al objeto realidad, a la vida, a las transformaciones y salimos airosos. El tratamiento psicoanalítico es una apuesta en ese sentido: encontrar en cada sujeto la potencia que lleva a sostener la vida y más aún, a disfrutarla. Es hacer de lo malo( el síntoma, la angustia, la inhibición) algo bueno. Los invito amorosamente, a transitar ese emancipador invento que es el dispositivo analítico, esa conversación particular y única. El psicoanálisis es el mecenas de la obra más exquisita y compleja: la condición humana.