10/07/2025
Vivimos en una época de maravillas donde la inteligencia artificial remodela nuestro mundo, cumpliendo su promesa de eficiencia y solución a problemas complejos. Sin embargo, en nuestro asombro por la IA, surge una pregunta fundamental: ¿estamos descuidando nuestra propia inteligencia, específicamente, la inteligencia del cuerpo?
La era de la IA nos empuja a la disociación, convirtiéndonos en centros de mando de avatares virtuales y gestores de información, olvidando el cuerpo que nos sostiene. Esta desconexión ha generado una epidemia silenciosa de estrés, ansiedad y agotamiento, mientras intentamos gestionar nuestro bienestar con tecnología. En esta encrucijada entre el silicio y la sangre, la educación somática emerge como una necesidad radical.