13/04/2021
La imperfección de mis padres, me movilizó a crecer.💞
Pensaba en estos días, algo que puede resultar incómodo cuando estamos en etapa de superar el dolor que nos causaron.
Digo esto, porque cuando nos cuestionamos sobre nuestras vidas, principalmente esto sucede cuando la piedra en el zapato ya incomoda demasiado, los padres están allí, a la orden del día. Y en una primera etapa, queremos culparlos de todo, y que el mundo nos compadezca. En primera instancia, una palmada comprensiva hacia nuestra herida,resulta sanadora, pero no por mucho tiempo. ⏳
Me podrías decir: pero mis papás me abandonaron...pero me golpearon, las peores miserias pueden suceder cuando nuestra vida depende de ellos.😢
El riesgo de quedarse demasiado tiempo en la compasión, es que no nos permite avanzar, porque la realidad queda supeditada al otro, y nos deja allí, convencidos de que no podemos hacer más, que ellos nos jodieron.
Quien continúa y va por más, puede aprender, que una vez superada esa palmadita, ahora la vida es nuestra, y no es joda. Porque no siempre sabemos qué hacer con la libertad.
Una opción, es, enfermarnos psíquica o físicamente.
Otra, superadora, y nada sencillo, es elaborar, que esas situaciones de dolor, hoy, nos permiten ir por más.
Sin esas imperfecciones, nunca nos hubiésemos cuestionado, ni propuesto, descubrir, cuánto podemos hacer por nosotros mismos.
Gracias, sí, gracias a esas imperfecciones hoy, tenés la posibilidad de ir por más.
Sin error,no hay aprendizaje.
La imperfección es perfecta, y no nos salvamos de ella.
Un padre que quiera mostrarle perfección a su hijo, sólo logrará frustrarlo. Nada relaja más a un hijo, que saber que su padre,también se equivocó.
Saberse imperfecto puede ser la oportunidad perfecta para seguir avanzando y construyendo la vida que uno quiere tener.
Luciana Fuchs. 👩🏼💻