30/03/2026
En la práctica pericial, uno de los mayores desafíos para los psicólogos que comienzan es comprender que ser perito de parte no implica transformarse en un profesional "a favor" de quien lo contrata.
El informe psicológico sigue siendo un documento técnico, y como tal, debe sostenerse en criterios metodológicos, indicadores clínicos y fundamentación científica.
Cuando se pierde ese encuadre, no solo se debilita el informe. También se pone en riesgo algo mucho más importante: la credibilidad profesional.
En psicología forense, la reputación se construye principalmente sobre tres pilares:
criterio técnico, coherencia y ética.
Porque un informe puede favorecer circunstancialmente a alguien.
Pero la falta de ética termina perjudicando siempre al profesional.
La pregunta clave no es si el informe ayuda a una parte.
La pregunta es: ¿podrías defender técnicamente cada conclusión que escribiste?