07/06/2012
HABITOS ALIMENTARIO
La malnutrición, la desnutrición, la obesidad y el sobrepeso son algunas de las enfermedades que comienzan en la infancia y están directamente relacionadas con la alimentación y con la actividad física. Una buena alimentación es sumamente importante debido a que los alimentos contienen nutrientes y minerales indispensables para el buen funcionamiento de nuestro organismo, aportan lo necesario para que el cuerpo crezca y se mantenga saludable. La mayoría de los nutrientes que consumimos proveen la energía suficiente para poder realizar todas las actividades necesarias a lo largo del día. Los hábitos alimentarios de las poblaciones son la expresión de sus creencias y tradiciones, ligados al medio geográfico y a la disponibilidad alimentaria. La sociedad actual sufre una evolución notable en los hábitos alimentarios de los ciudadanos como consecuencia del impacto de los nuevos estilos de vida que han condicionado la organización familiar, como también la aparición de “comida rápida” y alimentos que a facilitan la preparación y consumo de los mismos, alimentación que a su vez varía entre los diferentes status sociales.
Es en la infancia cuando se establece los hábitos alimentarios que con el paso del tiempo se hacen resistentes al cambio, consolidándose para toda la vida, es por eso que se debe tratar de mejorarlos e implementarles la actividad física desde niños. Este periodo de la vida tiene gran importancia, pues en él se producen cambios físicos, fisiológicos y psicológicos transcendentales para la vida adulta. Los hábitos alimentarios son uno de los componentes de los estilos de vida que ejerce una mayor influencia sobre la salud, el desarrollo físico y el crecimiento, la reproducción y el rendimiento físico e intelectual. Nacen en la familia, pueden reforzarse en el medio escolar y se contrastan en la comunidad en contacto con el medio social. Sufren las presiones del marketing y la publicidad ejercida por las empresas agroalimentarias. Si se consigue que los niños se acostumbren a comer de todo y en la medida justa, y se estimula en ellos la práctica regular de actividad física y deporte, se lograra inculcarles unos hábitos saludables que los protegerán de las distintas series de patologías relacionadas con la alimentación que se manifiestan mayormente en la edad adulta.
Lic. Gimena S. Cuffaro