21/08/2025
Ataque de pánico (continuación)
Antes de hablar de los síntomas, recordemos que estas crisis se presentan con bastante frecuencia, se calcula que hasta el 7,5% de la población general ha experimentado cuando menos una de estas crisis. Es mucho más común en mujeres (el doble) y puede presentarse a cualquier edad, aunque casi siempre el inicio se da en adultos jóvenes.
📍Síntomas físicos.
Súbitamente, la persona experimenta palpitaciones, y nota que ha aumentado la frecuencia de los latidos de su corazón. A veces, surge la sensación de que el corazón “se ha parado”, pero lo habitual es que aumente la frecuencia cardíaca.
Aparecerá además una opresión en el pecho, que puede confundirse con la posibilidad de sufrir un infarto. Esta molestia torácica aumenta porque la persona suele presentar una necesidad imperiosa de aire, ya que percibe que no respira bien o que el aire no llega a los pulmones. Entonces, en un intento de atrapar el oxígeno que necesita, incrementa la frecuencia respiratoria.
Tal incremento, con una respiración rápida y superficial, acompañafa de suspiros o jadeos, puede producir una hiperventilación que tendrá como consecuencia nuevos síntomas, como entumecimiento y hormigueos en algunas partes del cuerpo.
Pero esto no queda ahí, también el paciente suele experimentar una sensación global de mareo, vacío en la boca del estómago, náuseas, sensación de vértigo, sudoración incrementada, temblores, gran tensión muscular, sofocos y escalofríos. Toda esto por una descarga inadecuada de adrenalina.
Si bien no todas las crisis de ansiedad presentan todos estos síntomas, la situación incrementa el estado de alerta, disparando pensamientos (estar sufriendo un paro cardiaco, temor a sufrir un desmayo, etc.) que generarán más ansiedad con lo que se recrudecerán las molestias.
📍Síntomas psicológicos:
La mayoría de los pacientes que experimentan crisis de pánico describen los siguientes:
•Sensación de muerte inminente, originando que el paciente acuda a un servicio de Urgencias ante la dramática perspectiva que cree que sucederá.
•Sensación de pérdida de control como quedarse paralizado, o bien hacer cosas que no desean como gritar, correr o romper cosas o incluso hacerse daño a sí mismo, o a otros.
Aunque no se corresponde a la realidad, ya que la persona con una crisis de pánico no pierde el control, lo que es cierto es que experimenta una confusión o irrealidad con respecto a la experiencia que está viviendo.
•Miedo a “volverse loco”: Se trata de un temor muy común, relacionado a la sensación de pérdida de control.
Imaginemos, de repente que una persona pierde el dominio de sí mismo, de su cuerpo y que se siente extremadamente inquieto, con un temor máximo. Las percepciones no pueden ser mas desagradables y “confirman” el que uno haya perdido el control: irrealidad, visión borrosa, confusión. En el momento de la crisis es frecuente que la persona llore, grite o tiemble como una hoja, y que no pueda contener estas conductas.
Sin embargo, la crisis de ansiedad es pasajera y nada tiene que ver con los síntomas de patologías de tipo psicótico.