30/09/2024
Érase una vez un escritor que vivía en una playa tranquila,
junto a una colonia de pescadores. Todas las mañanas,
temprano, paseaba por la costanera para inspirarse y de tarde
se quedaba en casa escribiendo.
Un día, caminando por la orilla en la playa, vió una figura
que parecia danzar. Al aproximarse, observó a un joven
agarrando estrellas de mar en la arena y, una a una, arrojarlas
de vuelta al oceano.
¿Por qué estás haciendo esto? -preguntó el escritor.
¿No lo ves? -dijo el joven-. La marea esta baja y el sol esta
brillando. Si las dejo en la arena, se secarán al sol y morirán.
-Muchacho, existen miles de kilómetros de playa en este mundo
y cientos de miles de estrellas de mar desparramadas a lo
largo de ellos. ¿Qué diferencia hace? Tu devuelves algunas al
mar, pero la mayoría morirá de cualquier forma.
El joven tomó una estrella mas de la arena y la arrojo de vuelta
al océano. Miró al escritor y dijo:
-Para esa, yo hice la diferencia.
Aquella noche el escritor no logró dormir; tampoco pudo
escribir.
Por la mañana fue a la playa, aguardo al joven y junto con el
comenzo a devolver estrellas al mar.
tú mismo el cambio que deseas para el mundo