08/11/2025
Rectificación cervical: cuando el cuello se olvida de sus curvas
La columna cervical tiene una suave curva natural, como una “S” que sostiene la mirada y equilibra el peso de la cabeza.
Pero cuando pasamos horas mirando hacia abajo —al celular, al teclado o al suelo— esa curva se endereza.
Y entonces, el cuello se ve obligado a hacer hasta cinco veces más fuerza para sostener la cabeza.
Son casi 25 kilos de presión sobre una estructura que no está hecha para cargar tanto.
Para que se entienda: sería como si la zona lumbar tuviera que sostener el peso de una persona sentada sobre ella todo el día.
El cuerpo compensa como puede: los músculos se endurecen, la tensión sube hacia la cabeza o baja por la espalda, y el eje se desordena.
No se trata de vivir recto, sino de recordar el movimiento:
levantar la mirada, hacer pausas, respirar y soltar los hombros.
El cuerpo agradece cada pequeño gesto de conciencia.
📱 Incluso algo tan simple como apoyar una almohada sobre el pecho para elevar el celular a la altura de los ojos puede aliviar y prevenir.
El digitomasaje acompaña ese proceso: ayuda a soltar la tensión acumulada y a redescubrir el eje corporal desde la calma y la presencia.