Milanesas Vegetales Naturismo

Milanesas Vegetales Naturismo Comida Vegetariana, artesanal y orgánica. De materia prima producida en mi huerta e invernadero... Precocidas y frezzadas.

B u t t e r f l y
M I L A N E S A S
De semillas, vegetales y queso. Naturalmente Ricas

Cocina artesanal y huerta natural.

1 - Milanesas de garbanzos y sésamo
2 - Milanesas de porotos negros y sésamo
3 - Milanesas de lentejas y lino
4 - Milanesas de porotos blancos y lino
5 - Milanesas de arroz integral y girasol
Se ofrecen 4u x gusto.-

6 - Milanesas de zapallitos zuchinis
7 - Milanesas

de zapallitos de tronco
8 - Milanesas de zapallo calabaza
9 - Milanesas de berenjenas. Se ofrecen por medio kg.

10 - Milanesas de muzarella y aceitunas envueltas en hojas de espinca/acelga.
11 - Milanesas de muzarella y albahaca envueltas en hojas de espinca/acelga. Se ofrecen 4u x gusto.-

Salchichas
Chorizos
Tofu

Las hortalizas y especias están cultivadas en huerta orgánica casera y elaboradas, libres de venenos, fertilizantes y/o conservantes químicos.

“Ventas por mayor y menor”


Elaboradas por: Bárbara G. Villamil
– Dina Huapi –
Tel.: 02944 - 468435.-
E mail: gv_barbara@hotmail.com

Industria de la Patagonia Argentina.
“Por una calidad nutricional”

EL DÍA QUE UNA SEÑORA DE 63 AÑOS EN LA PLAZA DESTRUYÓ MIS DOS DÉCADAS COMO BACTERIÓLOGA.Me cuidé toda la vida y fue lo q...
01/05/2026

EL DÍA QUE UNA SEÑORA DE 63 AÑOS EN LA PLAZA DESTRUYÓ MIS DOS DÉCADAS COMO BACTERIÓLOGA.

Me cuidé toda la vida y fue lo que menos me protegió

Me llamo Claudia Marcela Ríos, tengo 46 años y soy bacterióloga. Trabajo en un laboratorio clínico en el norte de Buenos Aires desde hace más de veinte años. Analizo sangre, o***a, materia f***l, todo lo que te imagines. He visto miles de resultados pasar por mis manos. He detectado enfermedades que otros profesionales pasaron por alto. Mis colegas me dicen que tengo ojo clínico.

Pero el ojo clínico no me sirvió para ver lo que estaba pasando dentro de mi propio cuerpo.

Y eso es lo que más duele.

Quiero contarte esta historia porque sé que hay muchas personas en Argentina que están viviendo exactamente lo que yo viví. Gente que se cuida, que come bien, que hace las cosas "como se debe" y aun así se siente mal sin explicación. Si eso te suena familiar, lo que viene te va a cambiar la forma de entender tu salud.

LA NOCHE EN QUE MI PROPIO CUERPO ME TRAICIONÓ

Fue un martes de noviembre del año pasado. Me acuerdo perfecto porque era el cumpleaños de mi mamá y habíamos quedado en cenar en un restaurante en Palermo. Llegué al laboratorio esa mañana y apenas me senté en la silla sentí que el mundo se movía despacio, como si todo estuviera envuelto en algodón. Las letras en la pantalla de la computadora se veían borrosas. Me temblaban las manos al pipetear las muestras. Tuve que agarrarme del mesón de acero del laboratorio porque un mareo me dobló las rodillas. El frío del metal me recorrió los dedos y me quedé ahí, parada, con el guardapolvo blanco puesto, mirando mi reflejo distorsionado en la superficie brillante del mesón. Pensé: "Yo soy la que analiza a los demás. Yo soy la que encuentra lo que está mal. ¿Por qué no puedo encontrar lo que me está pasando a mí?" Ese día no fui a la cena de mi mamá. Me quedé en la cama con una fatiga que me hacía sentir como si tuviera bolsas de arena amarradas a los brazos.

POR QUÉ "HACER TODO BIEN" NO FUE SUFICIENTE

Dejame explicarte algo para que entiendas la magnitud de mi frustración. Yo no era de las que comía cualquier cosa. Para nada. Compraba verduras orgánicas en la feria del barrio. Tomaba agua filtrada. Cocinaba en casa casi todos los días. No comía procesados ni fiambres. Mis amigas en la oficina me decían "la exagerada" porque llevaba el almuerzo en recipientes de vidrio y les explicaba por qué el aceite de girasol refinado no les convenía.

Me suplementaba con vitaminas. Hacía ejercicio tres veces por semana en el Parque Centenario, cerca de mi departamento en Caballito. Dormía siete horas. No fumaba, no tomaba.

Yo estaba convencida de que mi estilo de vida me protegía de todo. Era mi escudo. Mi orgullo.

Entonces, cuando empecé a sentir esa fatiga rara, esa hinchazón después de comer, esos cambios de humor donde pasaba de estar bien a querer llorar sin motivo, pensé que era el estrés del trabajo. O la edad. O las hormonas.

Hice lo que cualquier persona con acceso a un laboratorio haría: me tomé muestras yo misma. Hemograma completo. Perfil hepático. Perfil tiroideo. Glucemia. PCR. Coproparasitológico.

Todo salió perfecto.

Repetí los análisis tres semanas después. Otra vez perfecto.

Le pedí a un colega que me hiciera una ecografía abdominal. Normal.

Fui a ver a un gastroenterólogo en una clínica de la zona de Belgrano. Me mandó una endoscopía. Gastritis leve. "Tomá esto y controlá el estrés", me dijo.

Gasté casi $180.000 pesos en consultas y análisis adicionales en dos meses. Todo para escuchar la misma frase que yo les decía a los pacientes: "Sus resultados están dentro de los rangos normales."

EL FONDO DEL ABISMO

A los cuatro meses ya no era solo fatiga. Era no poder pensar con claridad. Me sentaba frente al microscopio y me quedaba mirando sin procesar lo que veía. Yo, que llevaba veinte años leyendo preparados, de repente sentía que mi cerebro funcionaba en cámara lenta.

Empecé a tener picazón en la piel que aparecía y desaparecía. El abdomen se me inflaba todas las tardes como si hubiera comido para tres personas, aunque solo hubiera almorzado un caldo con pollo. Bajé cuatro kilos sin cambiar nada en mi alimentación.

Lo peor fue la noche que me desperté a las tres de la mañana con el corazón acelerado, empapada en sudor, y me quedé sentada en la cama pensando: "Si yo, que soy profesional de laboratorio, no puedo descubrir qué tengo, entonces nadie va a poder."

Sentí una soledad que no le deseo a nadie. Porque no era solo estar enferma. Era sentir que todo lo que había construido, todo lo que creía saber, todas las decisiones que había tomado para cuidarme, no habían servido para nada.

LO QUE ME DIJO DOÑA MERCEDES Y QUE ME PARTIÓ EN DOS

La epifanía no me llegó de un artículo científico ni de un congreso de medicina. Me llegó de la señora Mercedes, una fitoterapeuta de 63 años que atiende en un localcito en la Feria de San Telmo, en el centro de Buenos Aires. Yo la conocía porque una compañera del laboratorio me llevó a comprar unas hierbas para el colon.

Estaba esperando que me empaquetaran unas aromáticas cuando doña Mercedes me miró de arriba abajo y me dijo, así, sin vueltas:

"Mija, podés comer la comida más limpia del mundo, pero si nunca te desparasitaste en serio, los bichos llevan años comiendo antes que vos."

Me quedé helada. Literalmente sentí un escalofrío en la espalda.

Ella siguió hablando como si nada: "Los parásitos no llegan solo por comer sucio. Llegan por el agua, por andar descalza, por las mascotas, por las frutas que creés que lavaste bien. Y los análisis normales no los detectan a todos porque la mayoría se esconden donde nadie busca."

Esa frase me desbarató por dentro. Pero al mismo tiempo, por primera vez en meses, algo hizo clic.

EL CAMINO QUE SE ABRIÓ CUANDO DEJÉ DE BUSCAR DONDE SIEMPRE

Volví a mi departamento esa noche y empecé a investigar con otros ojos. Ya no como bacterióloga buscando confirmar lo que sabía, sino como alguien dispuesta a aprender lo que no le habían enseñado.

Descubrí que los análisis coproparasitológicos convencionales solo detectan un porcentaje limitado de parásitos. Que muchos se alojan fuera del intestino: en el hígado, en los conductos biliares, en los pulmones e incluso en el sistema nervioso. Que los ciclos reproductivos de ciertos parásitos hacen que una muestra tomada en un día específico salga completamente limpia aunque el organismo esté infestado.

Encontré investigaciones sobre protocolos basados en plantas que se han usado durante siglos: ajenjo, nogal negro, clavo de olor, artemisa, aceite de orēgano y de coco, fenbendazol e ivermectina, agua de mar, cds (hipoclorito de sodio), cúrcuma, jengibre, azul de metileno, otros... No eran remedios improvisados. Eran plantas con propiedades documentadas que actúan en diferentes órganos y en diferentes fases del ciclo parasitario dos fårmacos muy económicos indicados tambiėn para animales.
Hace 30 años los pediatras indicaban desparasitación de manera regular...

Tenė esta info en cuenta...!

  ARTERIASMagnesio y Óxido Nítrico: El Dúo para la Salud Vascular​Esta infografía explica la relación crucial entre el M...
28/04/2026

ARTERIAS
Magnesio y Óxido Nítrico: El Dúo para la Salud Vascular

​Esta infografía explica la relación crucial entre el Magnesio (Mg^{2+}) y el Óxido Nítrico (NO) para la salud cardiovascular, destacando cómo el magnesio actúa como un "activador" para que los vasos sanguíneos se relajen.

​El proceso biológico: ¿Cómo funciona?

​La imagen ilustra un camino bioquímico específico que ocurre en el endotelio (la capa interna de los vasos sanguíneos):
​Activación de la eNOS: El magnesio es necesario para activar la enzima eNOS (Sintasa de Óxido Nítrico Endotelial). Sin magnesio, esta enzima permanece inactiva.

​Producción de Óxido Nítrico: Una vez activada, la eNOS produce Óxido Nítrico (NO), una molécula clave para la comunicación celular.

​Vasodilatación: El Óxido Nítrico envía una señal a los músculos de los vasos sanguíneos para que se relajen. Esto hace que el vaso se dilate (se abra), permitiendo que la sangre fluya mejor y reduciendo la presión arterial.
​Consecuencias de la deficiencia de Magnesio
​Según el gráfico, la falta de este mineral interrumpe la producción de Óxido Nítrico, lo que puede derivar en:

✅️​Hipertensión: Los vasos se mantienen contraídos y rígidos.
✅️​Disfunción Endotelial: El revestimiento de las arterias pierde su capacidad de funcionar correctamente.
✅️​Aterosclerosis: La falta de dilatación y el estrés vascular facilitan la acumulación de placa.

​Otros problemas:

✅️Se vincula también con la disfunción eréctil y el envejecimiento vascular acelerado.

​Cómo obtener y potenciar el Óxido Nítrico
​Para que el proceso descrito arriba sea exitoso, el cuerpo necesita "materia prima" y condiciones óptimas para fabricar el gas.

​1. Alimentación Clave (Nitratos y Aminoácidos)

🥬🌿​Vegetales de hoja verde y Remolacha: Son ricos en nitratos que el cuerpo convierte en NO.

🌿La remolacha es especialmente potente para el rendimiento físico.
🍉​Sandía (L-Citrulina): Contiene citrulina, un aminoácido que el cuerpo transforma en arginina para producir óxido nítrico de forma eficiente.
🧄​Ajo y 🫐Antioxidantes: El ajo ayuda a la enzima eNOS, mientras que la vitamina C protege al NO para que no se degrade rápido.

​2. Hábitos que estimulan su producción

🏃‍➡️🏋👣​Ejercicio Físico: El movimiento genera una fricción en las arterias que dispara la liberación natural de NO.
👃❌️😷​Respiración Nasal: Al respirar por la nariz, se produce óxido nítrico en los senos paranasales, mejorando la oxigenación de la sangre.
🌞🏖🏝​Exposición Solar: La luz UV ayuda a liberar depósitos de NO almacenados en la piel hacia el torrente sanguíneo.

❌️​Cuidado con el enjuague bucal: Evitar el uso excesivo de antisépticos bucales fuertes, ya que eliminan las bacterias necesarias en la lengua para procesar los nitratos de la comida.

16/04/2026

La causa común detrás del párkinson, el alzhéimer y otras enfermedades neurodegenerativas.
8 mayo 2025
📝HISTORIA EN BREVE
La disfunción mitocondrial es un factor clave de la neurodegeneración; las investigaciones demuestran que una sola neurona cortical en reposo requiere 4.7 mil millones de moléculas de ATP cada segundo para obtener energía
Cuando las mitocondrias pierden su forma eficiente, los electrones escapan y forman especies reactivas de oxígeno (ROS, por sus siglas en inglés), lo que desencadena daño de las células y estrés que afecta en particular a las células del cerebro
Las investigaciones demuestran que el 42 % de los adultos mayores de 55 años desarrollan demencia a los 95 años, y se proyecta que los casos nuevos se dupliquen de 514 000 en 2020 a 1 millón en 2060
Las mitocondrias actúan como amortiguadores de calcio celular: cuando esta función falla, el calcio inunda las células y activa el poro de transición de permeabilidad mitocondrial, lo que causa la muerte generalizada de neuronas
Las estrategias clave para la salud de las mitocondrias incluyen eliminar los aceites de semillas, optimizar el consumo de carbohidratos, reducir la exposición a toxinas del ambiente, obtener una exposición adecuada al sol y aumentar los niveles de NAD⁺ a través de suplementos
🩺Por el Dr. Mercola
Tal vez le sorprenda saber que el 42 % de los adultos mayores de 55 años desarrollan demencia a los 95 años.1 La demencia se caracteriza por la pérdida de memoria, dificultades con el lenguaje y el razonamiento y una disminución general de la habilidad para realizar las tareas cotidianas. Si no se trata, puede derivar en trastornos neurodegenerativos más graves que perjudican la independencia y la calidad de vida.
Una revisión publicada en Neurotherapeutics destacó que una sola neurona cortical en reposo consume 4.7 mil millones de moléculas de trifosfato de adenosina (ATP, por sus siglas en inglés) cada segundo, lo que destaca que las demandas de energía en el cerebro son inmensas y continuas.2
Veo esto como una evidencia directa de por qué apoyar a las fuentes de energía de las células (las mitocondrias) es tan fundamental para preservar la salud cognitiva. Alterar de forma crónica esos procesos de energía imponen un estrés implacable a las células nerviosas, lo que sienta las bases para problemas de memoria y otros problemas neurológicos.
La disfunción mitocondrial es la causa principal de la neurodegeneración
La revisión de Neurotherapeutics3 examinó cómo diferentes formas de procesos de energía alterados en las células del cerebro sientan las bases para la enfermedad neurológica progresiva. Los investigadores analizaron diversos hallazgos de investigaciones que vinculan la mala función de las mitocondrias con trastornos que afectan la cognición, el control motor y otras tareas de nivel superior.
Su objetivo principal fue determinar cómo el mal funcionamiento de las mitocondrias provoca las reacciones en cadena observadas en enfermedades como la enfermedad de Alzheimer, la enfermedad de Parkinson y muchos otros síndromes neurológicos.
• La evidencia demostró cómo la disfunción mitocondrial impulsa cambios en el cerebro: los investigadores en esta revisión no limitaron su análisis a un grupo específico de pacientes. En lugar de ello, consolidaron evidencia de numerosos experimentos de laboratorio y observaciones clínicas dirigidas a poblaciones envejecidas, personas con trastornos mitocondriales raros y personas portadoras de mutaciones genéticas conocidas que alteran la función de las mitocondrias.
Con la combinación de estas áreas, los autores buscaron crear una imagen más clara de cómo la producción de energía comprometida genera cambios característicos en el cerebro.
• Incluso cambios pequeños provocan daños significativos: una de las observaciones más sorprendentes del artículo es cómo cambios estructurales pequeños en el interior de las mitocondrias se convierten en daños a gran escala.4 Cuando estos orgánulos pierden su forma eficiente, los electrones se salen de la vía normal de energía y se unen al oxígeno para formar moléculas corrosivas llamadas especies reactivas de oxígeno (ROS, por sus siglas en inglés).
Ese aumento de ROS causa una cascada de factores estresantes bioquímicos en las células del cerebro, incluyendo ataques directos a proteínas y grasas importantes.
• La estructura de la mitocondria tiene una gran influencia en la neurofunción: como afirman los autores, "la producción excesiva de ROS daña múltiples componentes de las células, incluyendo las proteínas, los lípidos y el ADN".5 En resumen, la forma y la integridad de la mitocondria tienen más poder sobre la neurofunción de lo que muchas personas imaginan.
Además de la forma física, los investigadores también se centraron en la influencia del equilibrio del calcio. Las mitocondrias sanas funcionan como un amortiguador, ya que absorben y liberan iones de calcio para mantener las células en equilibrio.6
• El poro de transición de la permeabilidad mitocondrial causa la muerte celular: cuando ocurre una falla, el calcio inunda la célula y se activa un proceso de emergencia llamado poro de transición de la permeabilidad mitocondrial.
El artículo destacó que una apertura incontrolada de este poro causa una ola de muerte celular, en especial en las neuronas vulnerables del cerebro, donde las demandas de energía ya son muy elevadas. Es como ver una presa derrumbarse debido a que la compuerta principal se atascó.
Otro ángulo interesante es cómo las mitocondrias defectuosas perturban los procesos normales de limpieza de proteínas en la célula.7 Los autores detallaron un escenario en el que las mitocondrias dañadas liberan señales proinflamatorias, lo que ralentiza o bloquea por completo la autofagia, que es el sistema que las células utilizan para eliminar la basura.
Esta desaceleración promueve la acumulación de placas tóxicas y proteínas mal plegadas que caracterizan varias enfermedades neurodegenerativas. En términos prácticos, significa que el sistema de limpieza habitual de su cuerpo no puede con todo ese desorden, y su cerebro sufre las consecuencias.
La disfunción mitocondrial se relaciona con el Parkinson, el Alzheimer y otros trastornos
A lo largo de la revisión, hay un enfoque claro en cómo cada enfermedad neurodegenerativa se aprovecha de las mismas debilidades de las mitocondrias. 8 Por ejemplo, mientras que la enfermedad de Parkinson implica un deterioro de las neuronas productoras de dopamina, y el Alzheimer se centra en las placas beta-amiloide, ambas afecciones involucran una alteración del transporte de electrones dentro de las mitocondrias.
• Una intervención dirigida puede influir en muchas afecciones: con la comparación de estos procesos uno al lado del otro, los autores ilustraron cómo una intervención dirigida tiene beneficios en múltiples trastornos. Es una perspectiva refrescante que alienta a ver más allá de la investigación aislada en busca de curas o terapias. Los investigadores también abordaron cómo los hallazgos del artículo se reflejan en la población más amplia y en nuestra comprensión de la memoria relacionada con la edad y el deterioro motor.9
• La relación entre el envejecimiento normal y el colapso de las mitocondrias: los investigadores encontraron la relación entre el envejecimiento normal, que a menudo presenta una disfunción mitocondrial leve, y el colapso de las mitocondrias más severo que se observa en estados de enfermedad avanzados.
Esto significa que muchas personas podrían estar en riesgo mucho antes de que aparezcan los síntomas típicos. Según el artículo, identificar biomarcadores del daño de las mitocondrias ayuda a los médicos a detectar las vías de la enfermedad a tiempo para realizar intervenciones efectivas.
• La producción de ROS modifica las señales de las células: los autores también describen una secuencia intrincada de reacciones oxidativas que dañan el ADN, alteran los telómeros (que son las tapas protectoras en los extremos de los cromosomas) e incluso alteran la forma en que se expresan los genes.10
La revisión sugirió que una vez que se acelera la producción de ROS, no solo drena energía, sino que también modifica las señales de las células que mantienen a las neuronas vivas y funcionales. Estas modificaciones terminan por causarle a las células a una crisis de energía de la que no pueden recuperarse, lo que lleva a una pérdida imparable de células.
• Los antioxidantes ayudan a estabilizar el transporte de electrones: además, se debatió cómo ciertas estrategias antioxidantes podrían estabilizar el transporte de electrones, ya que protegen a las proteínas y los lípidos dentro de las mitocondrias.11
De acuerdo con el artículo, algunos ensayos clínicos en fase inicial demostraron resultados prometedores en el uso de compuestos que bloquean los ataques oxidativos más fuertes. Si bien, estas líneas de investigación aún están en evolución, explican la posibilidad de detener los problemas de las mitocondrias antes de que se consoliden daños neurológicos graves.
En general, esta revisión destacó que proteger las fuentes de energía de nuestras células es una ruta directa para preservar la función del cerebro.12 Con el mapeo de las múltiples encrucijadas donde el deterioro de las mitocondrias se cruza con el deterioro cognitivo, los investigadores abren las puertas a terapias que restauran la producción de energía saludable y ayudan a mantener una memoria más aguda, una mejor coordinación y una mayor resiliencia frente a las demandas crecientes en el cerebro.
El riesgo creciente de Alzheimer en los adultos mayores
Comprender la influencia de la disfunción mitocondrial en la neurodegeneración se vuelve urgente ante el aumento de casos de demencia. Un estudio publicado en Nature Medicine13 abordó un conjunto masivo de datos sobre la demencia, y se centró en qué grupos son diagnosticados con mayor frecuencia, qué tan temprano en la vida ocurre y cómo estas tendencias cambian con el tiempo.
En lugar de explorar los cambios microscópicos en el cerebro, este trabajo examinó de cerca cómo los elementos sociales, genéticos y relacionados con la edad determinan si una persona desarrolla deterioro cognitivo.
• La identificación de la influencia de APOE ε4 en el desarrollo de la demencia: los investigadores extrajeron información de un estudio comunitario de miles de participantes, todos ellos sin demencia al inicio, pero con diferentes edades, antecedentes y rasgos genéticos.14 Su prioridad principal fue medir cómo cambiaron las probabilidades de que una persona desarrolle demencia cuando influyen factores como el s**o, la raza y un marcador genético específico conocido como APOE ε4.
• Se observaron diferencias entre géneros: con la combinación de datos de seguimiento a largo plazo y estadísticas de población, buscaron predecir cuántos diagnósticos de demencia nuevos aparecerían cada año durante las próximas décadas. Una mirada más cercana demostró algunas diferencias pronunciadas entre hombres y mujeres.15
El artículo encontró que el riesgo general de padecer demencia en las mujeres fue mayor que en los hombres cuando se consideró a lo largo de la vida, aunque los hombres a menudo enfrentaron una mayor probabilidad de morir por otras causas antes de que los problemas cognitivos se manifestaran por completo.
• Los factores hormonales aumentan el impacto: en términos más simples, los hombres no siempre alcanzan las edades en las que la demencia aparece con mayor frecuencia. Esta brecha generó preguntas acerca de cómo los factores hormonales únicos y las vidas más largas intensifican el impacto en las mujeres mayores.
La misma investigación descubrió que a los adultos de raza afroamericana se les diagnosticó demencia en tasas más elevadas que a los adultos de raza blanca. 16 Esta tendencia comenzó antes, lo que da a entender que ciertas condiciones estructurales o sociales aceleran la aparición de la pérdida de memoria.
• Ciertos factores afectan el desarrollo de la demencia: el documento señaló que las mayores cargas de complicaciones vasculares, los desafíos con el acceso a la atención médica y las desigualdades de larga data podrían ser parte de la razón por la que más adultos afroamericanos desarrollaron demencia a edades más tempranas. Los investigadores destacaron otro aspecto: la variante del gen APOE ε4.17
Este factor genético a menudo indica un riesgo mayor de padecer enfermedad de Alzheimer, que se incluye dentro del grupo más amplio de la demencia. Las personas que portaron una copia presentaron una mayor probabilidad de enfrentar problemas cognitivos, y las que portaron dos copias vieron sus probabilidades aumentar aún más.
• Los casos de demencia pueden aumentar a 1 millón para 2060: de cara al futuro, el documento demostró una proyección cruda: alrededor de 514 000 nuevos casos de demencia ocurrieron en 2020, pero se espera que ese total alcance alrededor de 1 millón para 2060.18 Este aumento tan elevado en los individuos recién diagnosticados apunta a un envejecimiento significativo de la población, donde grandes segmentos de personas pasan a los tramos de edad de mayor riesgo a la vez.
En general, el artículo de Nature Medicine19 sugirió que el número creciente de casos nuevos de demencia no disminuirá a menos que los adultos mayores obtengan un acceso más consistente a la detección temprana, mejores opciones de estilo de vida e intervenciones que protejan sus capacidades cognitivas, incluyendo la optimización de su función de las mitocondrias.
Cómo apoyar la salud de las mitocondrias
Merece formas sencillas de abordar una causa real de la neurodegeneración: una caída en la energía de las células que desgasta sus células nerviosas. Creo que, si apoya de forma adecuada a sus mitocondrias, fortalece su cerebro y se evita muchos problemas que vienen con la disfunción mitocondrial. A continuación, descubrirá cinco pasos que se centran en restaurar la salud de las mitocondrias para aumentar el poder de sus células:
1. Elimine los alimentos procesados y los aceites de semillas: le recomiendo cambiar su alimentación y dejar de consumir aceites de semillas como el de maíz, soya, cártamo o canola. Estos aceites contienen ácido linoleico (AL), el cual es un veneno para sus mitocondrias que compromete la producción de energía de las células. Procure centrar sus comidas en alimentos saludables, como vegetales frescos, sebo o mantequilla de animales alimentados con pastura y proteínas ricas en colágeno.
Si come fuera de casa, investigue qué tipo de aceite usan en la cocina. Este paso ayuda a proteger sus mitocondrias del daño que se acumula con el tiempo, lo que, en última instancia, preserva la vitalidad de su cerebro.
2. Optimice su consumo de carbohidratos: ciertos carbohidratos son esenciales para una producción constante de energía, en especial para mantener sus neuronas alimentadas. Si su intestino está comprometido, es importante comenzar con opciones más fáciles de digerir, como arroz blanco o beber poco a poco agua con dextrosa.
Con el tiempo, incorpore a su alimentación frutas enteras y otros carbohidratos ricos en nutrientes. Si es una persona activa, sus necesidades son mayores, por lo que adaptar su consumo garantiza que no agote sus mitocondrias al consumir una alimentación baja en carbohidratos.
3. Reduzca la exposición a las toxinas del ambiente: sus células son atacadas todos los días por químicos sintéticos. La exposición a sustancias químicas disruptoras del sistema endocrino (EDCs, por sus siglas en inglés) en el plástico, estrógeno y campos electromagnéticos omnipresentes (EMFs, por sus siglas en inglés) afectan la capacidad de las células para generar energía de manera efectiva. A medida que estos contaminantes se acumulan, las mitocondrias pierden efectividad.
Por eso recomiendo ser proactivo a la hora de reducir la exposición a las toxinas del ambiente. Considere usar productos para el hogar elaborados con materiales naturales y recipientes de vidrio para guardar los restos de comida. Dormir en un entorno libre de EMFs también es importante, ya que le da a sus células un descanso mientras su cuerpo se recarga durante la noche. Todo esto disminuye el estrés que su cuerpo debe soportar.
4. Obtenga una exposición adecuada al sol: exponerse al sol todos los días es importante, ya que promueve la producción de energía de las células debido a que estimula la melatonina de las mitocondrias, lo que ofrece una gran protección antioxidante. Evite la luz del sol directa durante las horas pico (de 10 a.m. a 4 p.m. en la mayoría de las regiones de Estados Unidos) hasta que elimine los aceites de semillas de su alimentación durante al menos seis meses, ya que el AL acumulado en sus tejidos favorece las quemaduras solares.
5. Aumente los niveles de NAD+: tome niacinamida (50 miligramos tres veces al día) para favorecer la producción de NAD+ , lo que ayuda a sus mitocondrias a generar más energía. El NAD+ promueve la muerte celular y mejora la capacidad del sistema inmunológico para identificar y eliminar las células dañadas.
Preguntas frecuentes sobre la disfunción mitocondrial
P: ¿Por qué las mitocondrias son tan importantes para la salud del cerebro?
A: Las mitocondrias son las fuentes de energía del cerebro: una sola neurona cortical en reposo utiliza 4.7 mil millones de moléculas de ATP cada segundo. La disfunción mitocondrial causa déficits energéticos, estrés oxidativo y daño neuronal, todo lo cual promueve las enfermedades neurodegenerativas.
P: ¿Cómo contribuye la disfunción mitocondrial a los trastornos neurodegenerativos como el Alzheimer y el Parkinson?
A: Las mitocondrias dañadas liberan especies reactivas de oxígeno (ROS) y alteran el equilibrio del calcio, lo que promueve la muerte celular y bloquea los sistemas de limpieza de las células. Este proceso genera una acumulación tóxica y acelera enfermedades como el Alzheimer y el Parkinson.
P: ¿Qué tan extendida está la demencia y cuáles son las proyecciones a futuro?
R: Hoy en día, el 42 % de los adultos mayores de 55 años desarrollan demencia a los 95 años. Se proyecta que los nuevos casos de demencia se duplicarán de 514 000 en 2020 a alrededor de 1 millón en 2060 debido al envejecimiento de la población y a factores de riesgo genéticos como la variante del gen APOE ε4.
P: ¿Qué factores del estilo de vida ayudan a proteger la función de las mitocondrias y reducen el riesgo de neurodegeneración?
R: Las estrategias clave incluyen eliminar los aceites de semillas, optimizar los carbohidratos saludables, reducir la exposición a las toxinas del ambiente, obtener una exposición adecuada al sol y aumentar los niveles de NAD+ a través de los suplementos de niacinamida.
P: ¿Qué señales tempranas e intervenciones son importantes para prevenir el deterioro cognitivo?
A: La detección temprana del daño de las mitocondrias a través de biomarcadores, junto con terapias antioxidantes y cambios específicos en el estilo de vida, pueden ayudar a retardar o prevenir la aparición de enfermedades neurodegenerativas y el deterioro de la memoria que se relaciona con la edad.

30/03/2026

¿Busca descanso? Esta "solución" está acelerando el deterioro de su cerebro
¿Busca descanso? Esta "solución" está acelerando el deterioro de su cerebro
21 abril 2025
📝HISTORIA EN BREVE
En Estados Unidos, entre 50 y 70 millones de personas sufren algún trastorno del sueño, y el 8.4 % de los adultos toman pastillas para dormir como parte de su rutina. La tasa incrementa con la edad y alcanza el 11.9% entre las personas mayores de 65 años
El cerebro tiene un mecanismo de limpieza que se conoce como sistema glinfático, que elimina las toxinas dañinas durante el sueño profundo, que incluyen las beta-amiloides y las proteínas tau que se relacionan con la neurodegeneración
En 2025, un estudio descubrió que las pastillas para dormir inhiben las oscilaciones de noradrenalina. Esto altera la función del sistema glinfático y provoca que se acumulen toxinas en el cerebro
Las pastillas para dormir incrementan el riesgo de caídas, accidentes automovilísticos y lesiones en el lugar de trabajo. Su uso crónico también se relaciona con un riesgo mayor de mortalidad, cáncer y deterioro cognitivo
En lugar de tomar pastillas para dormir, aborde la causa subyacente de su insomnio con ayuda de las estrategias que se mencionan en este artículo
🩺Por el Dr. Mercola
Se estima que en Estados Unidos, entre 50 y 70 millones de personas tienen algún trastorno del sueño y uno de cada tres adultos no duerme como debería.1 Para muchos, las pastillas para dormir parecen la solución más práctica. En los Estados Unidos, el 8.4 % de los adultos toman pastillas para dormir todos o casi todos los días.2 Su uso se vuelve más común con la edad, el 5.6 % de las personas de entre 18 y 44 años toman algún tipo de somnífero, mientras que las personas mayores de 65 años representan el 11.9 %.3
Si bien estos medicamentos ofrecen una solución rápida, la realidad es que fuerzan al cerebro a entrar en un estado de sedación que no se parece en nada al sueño natural.4,5 Tal vez crea que está descansando porque está inconsciente, pero su cerebro no pasa por sus ciclos esenciales de reparación y desintoxicación.
Un estudio reciente que se publicó en la revista Cell6 descubrió por primera vez la forma en que las pastillas para dormir alteran las oscilaciones que activan el sistema glinfático del cerebro, que elimina los desechos que se relacionan con las enfermedades neurodegenerativas. Este descubrimiento proporciona información nueva sobre la forma en que estos medicamentos afectan la salud del cerebro.
La importancia del sistema de autolimpieza del cerebro
El cerebro cuenta con un sistema de limpieza que elimina los desechos mientras duerme. Se conoce como sistema glinfático, y utiliza el líquido cefalorraquídeo (LCR) para eliminar las toxinas. Una de sus funciones principales es eliminar las proteínas beta-amiloide y tau, que se relacionan con enfermedades neurodegenerativas. Cuando este proceso funciona de forma correcta, el cerebro se mantiene sin la acumulación tóxica que causa la pérdida de memoria y el deterioro cognitivo.7,8
El sistema glinfático es más activo durante el sueño profundo, sobre todo en la fase no REM (NREM). Durante este tiempo, se encogen un poco las células del cerebro, lo que libera más espacio para que fluya el líquido. Este movimiento ayuda a eliminar los desechos que se acumulan durante el día. Cuando este proceso no funciona de forma correcta, se acumulan las toxinas y causa inflamación, lo que a la larga, daña el cerebro.9
La noradrenalina es una sustancia química clave en el cerebro que controla el flujo del líquido cefalorraquídeo. Durante el sueño profundo, incrementan los niveles de noradrenalina y se producen ondas lentas que ayudan a mover el líquido a través del tejido del cerebro. Estas ondas crean un efecto de bombeo, lo que garantiza que se eliminen los desechos. Cuando no tiene niveles óptimos de noradrenalina, el sistema glinfático se ralentiza y se acumulan las toxinas.10
Las proteínas beta-amiloide y tau forman grupos que alteran la función del cerebro e incrementan el riesgo de Alzheimer. También se produce inflamación, lo que daña aún más las células del cerebro e interfiere con la comunicación entre las neuronas. Con el tiempo, estos cambios causan problemas de memoria, confusión y problemas de concentración.
Hay varios factores que dañan el sistema glinfático, que incluyen el estrés, los malos hábitos de sueño y la exposición a toxinas ambientales.11 Pero, las pastillas para dormir son una de las peores amenazas. Estos medicamentos interfieren con la actividad de la noradrenalina, lo que evita que el sistema glinfático funcione de forma correcta. Si toma pastillas para dormir, es posible que su cerebro no reciba la limpieza profunda que necesita para mantenerse en óptimas condiciones.12
Las pastillas para dormir desactivan el proceso de eliminación de desechos
El estudió13 analizó la forma en que el zolpidem, un somnífero muy popular, suprime las oscilaciones de noradrenalina, que son fundamentales para la función glinfática. Para descubrir más sobre este efecto, los investigadores utilizaron técnicas de imágenes avanzadas para observar la actividad cerebral en ratones. Compararon el sueño natural con el sueño inducido por zolpidem y analizaron el movimiento del líquido cefalorraquídeo. Según sus hallazgos:
“el análisis de correlación en ratones que dormían de forma natural demostró que la frecuencia de las oscilaciones de NE, que se refleja a través de la frecuencia de los microdespertares durante el sueño NREM, tuvo la mayor correlación con el flujo glinfático, otras de las medidas que se analizaron incluyen la duración total del sueño NREM y REM y la potencia delta del NREM.
Por el contrario, aunque el somnífero zolpidem promovió el sueño, afectó las oscilaciones infralentas en la NE (norepinefrina), la sangre y el LCR, lo que alteró la dinámica oscilatoria tanto vascular como neuronal y, en última instancia, disminuyó el flujo glinfático”.14
El estudio15 también demostró que las pastillas para dormir no producen un sueño real, sino que causan sedación. Durante el sueño natural, el cerebro pasa por diferentes etapas, que incluyen el sueño profundo y el sueño REM, que son esenciales para la memoria y la reparación. Cuando toma pastillas para dormir, su cerebro queda atrapado en un estado de sueño artificial que carece de estos ciclos. Esto altera la función del cerebro e incrementa el riesgo de demencia. Según los autores:
“una diferencia clave entre el sueño natural y el sueño artificial es que la transmisión inhibitoria altera bastante la microarquitectura del sueño, es posible que a través de la supresión directa de la actividad del LC (locus coeruleus). En el campo clínico, el zolpidem se relaciona con eventos adversos neuropsiquiátricos y un riesgo mayor de demencia reversible”.16
El locus coeruleus es el área del cerebro que produce noradrenalina. Los investigadores concluyeron que el uso crónico de pastillas para dormir podría envejecer más rápido el cerebro. Con el tiempo, esta acumulación de toxinas deteriora la función cognitiva, causa pérdida de memoria e incrementa el riesgo de Alzheimer. Esto significa que depender de pastillas para dormir dañará la función del cerebro a largo plazo.17
Las consecuencias de tomar pastillas para dormir
Otros estudios confirman la relación entre las pastillas para dormir y el riesgo de demencia. Por ejemplo, un estudio de 2023 que se publicó en el Journal of Alzheimer's Disease18 siguió a casi 3000 personas de edad avanzada durante nueve años. Los investigadores descubrieron que los participantes de raza blanca que tomaban con frecuencia medicamentos para dormir tenían un riesgo 79 % mayor de demencia que las personas que rara vez o nunca tomaban estos productos. Este efecto no se observó entre los participantes de raza negra.
Además, un metaanálisis de 2018 que se publicó en el Journal of Clinical Neurology19 descubrió que el uso de benzodiazepinas incrementa bastante el riesgo de demencia en personas de edad avanzada. El riesgo fue mucho mayor entre las personas que tomaron benzodiazepinas con una vida media más larga (más de 20 horas) y los participantes que tomaron el medicamento durante períodos prolongados (más de tres años).
Estos hallazgos sugieren que la exposición crónica a las benzodiazepinas, en particular a las formulaciones de acción prolongada, promueve procesos neurodegenerativos que aceleran el deterioro cognitivo. Las pastillas para dormir también crean un ciclo de dependencia que hace que sea difícil dejar de tomarlas. Por ejemplo, Sonata se relaciona con problemas de adicción.20
Muchas personas desarrollan tolerancia, lo que significa que necesitan dosis mayores para lograr el mismo efecto. Cuando intentan dejarlo, experimentan síntomas de abstinencia, que incluyen insomnio y ansiedad. Esto provoca que las personas no puedan dejar de tomarlos, a pesar de sus riesgos a largo plazo.21
Las pastillas para dormir también incrementan el riesgo de accidentes. Dado que la somnolencia se mantiene hasta el día siguiente, ralentiza el tiempo de reacción y afecta la coordinación. Las pastillas para dormir también incrementan el riesgo de caídas, en especial entre las personas de edad avanzada. Además, se relacionan con un riesgo mayor de accidentes automovilísticos y lesiones en el lugar de trabajo.22,23
A pesar de todos sus riesgos, las pastillas para dormir son uno de los medicamentos más populares. Muchas personas asumen que son seguras porque cuentan con la aprobación de la FDA y muchos médicos las prescriben. Pero, cada vez más investigaciones demuestran que representan una amenaza para la salud. Además de dañar el cerebro, los estudios relacionan su uso crónico con un riesgo mayor de muerte y cáncer.24
Los efectos inmediatos de las pastillas para dormir
Si bien, las pastillas para dormir pueden causar problemas importantes a largo plazo, su efectividad y seguridad a corto plazo también es muy cuestionable. Por ejemplo, Belsomra, se dirige a la orexina, que es el neurotransmisor responsable de la vigilia, para bloquear los mensajes de "vigilia" al cerebro. Aunque, en teoría esto tiene sentido, los ensayos clínicos cuentan una historia diferente. Se demostró que Belsomra solo ayuda a que las personas concilien el sueño seis minutos más rápido y permanezcan dormidas 16 minutos más.25
Además de sus beneficios limitados, el medicamento es la causa de más de 1000 quejas que presentaron los consumidores ante la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA). Los reportes incluyen somnolencia al día siguiente, parálisis del sueño, complicaciones cardíacas e incluso pensamientos suicidas. De manera sorprendente, el 20 % de las quejas afirman que el medicamento las hizo sentir más despiertas que antes de tomarlo.26
Otros productos como Ambien, Lunesta y Sonata también son poco efectivos. Las investigaciones demuestran que estos medicamentos solo reducen el tiempo que se tarda en conciliar el sueño en un promedio de 13 minutos e incrementan el tiempo total de sueño por 11 minutos. Pero, producen amnesia anterógrada que es un efecto secundario que interfiere con la formación de la memoria, lo que provoca que las personas tengan la sensación de que durmieron más tiempo (hasta una hora más). Esto significa que muchas personas que toman este producto olvidan que tuvieron dificultades para dormir en primer lugar.27
Como puede ver, estos productos causan más daños que beneficios y eso los hace una solución poco segura y sostenible. En cambio, la prioridad de las personas debería ser abordar las causas subyacentes de sus trastornos del sueño e implementar estrategias naturales para dormir mejor.
Deje de enmascarar el problema y haga un cambio real
La dificultad para conciliar el sueño o permanecer dormido suele ser el resultado de varios factores subyacentes que alteran el ciclo natural de sueño-vigilia. Identificar y abordar estos problemas es fundamental para restablecer un descanso de alta calidad. Aquí algunas de las causas más comunes del insomnio:
1. Horarios irregulares de sueño: los patrones de sueño irregulares alteran el ritmo circadiano, lo que dificulta conciliar el sueño y despertarse de forma natural. Acostarse y despertarse a la misma hora todos los días, incluso los fines de semana, ayudará a regular sus patrones de sueño. Trate de dormir de siete a ocho horas cada noche e intente mantener su horario incluso los fines de semana. La constancia mejora su ritmo circadiano y hace que sea más fácil conciliar el sueño y despertarse de forma natural.
2. Entorno poco apto para dormir: interrumpir el sueño con cosas como el exceso de ruido, la luz artificial y un colchón incómodo le impiden alcanzar un sueño profundo. Transforme su habitación en un lugar propicio para el sueño, lo que requiere que sea tranquilo, oscuro y fresco. La temperatura óptima para dormir es entre 60 y 68 grados Fahrenheit. Elimine cualquier distracción, como la televisión, los dispositivos electrónicos e incluso las mascotas.
Reducir el ruido y la luz también ayuda al cuerpo a entrar en fases de sueño más profundas, que son esenciales para consolidar la memoria y reducir el estrés. Invertir en almohadas y colchones cómodos que brinden apoyo correcto también le ayudará a dormir mejor. Lo ideal es que remplace su colchón después de nueve o diez años, que es la vida útil promedio de un colchón de buena calidad.
3. Exposición excesiva a la luz antes de acostarse: la luz azul que emiten los teléfonos, tabletas y computadoras afecta su capacidad para conciliar el sueño. No utilice estos dispositivos al menos una hora antes de dormir. En su lugar, realice actividades relajantes, como leer un libro o practicar la atención plena. Atenuar las luces por la noche también le indicará a su cuerpo que es hora de relajarse, lo que mejora la calidad de su sueño.
4. Estrés crónico: los niveles elevados de estrés dificultan la relajación e impiden que concilie el sueño. Incorpore actividades para reducir el estrés a su rutina diaria, como ejercicios de respiración profunda, meditación o yoga suave. Calmar su mente antes de acostarse, lo ayudará a reducir sus niveles de las hormonas del estrés, mejorar su concentración y promover su función cognitiva.
5. Falta de exposición al sol: el ciclo de sueño-vigilia de su cuerpo depende de la exposición a la luz natural. La luz del sol de la mañana le indica a su cerebro que detenga la producción de melatonina, lo que ayudará a que se despierte más alerta y lleno de energía. Sin esta exposición, el cuerpo no regula de forma efectiva los niveles de melatonina, lo que causa aturdimiento durante el día y dificultad para conciliar el sueño por la noche.
Exponerse a primera hora de la mañana, lo ideal sería que lo haga una hora después de despertarse, ayudará a restablecer el ritmo circadiano. Además, intente exponerse a la luz natural durante al menos 10 a 30 minutos, de preferencia durante las horas pico de luz solar, alrededor del mediodía. Cuando se meta el sol y se acerque la noche, la oscuridad le indicará a su cuerpo que es hora de dormir.
Pero, si lleva una alimentación con alto contenido de aceites vegetales (semillas), considere que el ácido linoleico (AL) se acumula en la piel y se oxida bajo la luz del sol, lo que incrementa el riesgo de inflamación y quemaduras solares. Antes de pasar más tiempo al aire libre, haga la transición a una alimentación que limite el contenido de AL para mejorar la resistencia de su piel a la exposición al sol. Esto le permite beneficiarse de la luz natural de forma segura sin sufrir daños.
6. Exposición a los campos electromagnéticos (EMF): los EMF alteran la glándula pineal y la producción de melatonina y serotonina, además producen una serie de efectos negativos. Para reducir su exposición a los campos electromagnéticos, considere desconectar los dispositivos electrónicos y el Wi-Fi antes de acostarse. Algunos expertos incluso recomiendan apagar el interruptor general antes de acostarse para desactivar toda la energía en su hogar.
7. Estilo de vida sedentario: su cuerpo necesita ejercicio y movimiento para prosperar. Hacer ejercicio disminuye el riesgo de enfermedades cardiovasculares y trastornos metabólicos. También le ayudará a conciliar el sueño con más facilidad y a dormir mejor. Pero, cuando hace ejercicio su cuerpo también libera cortisol, lo que podría disminuir la secreción de melatonina. Haga ejercicio al menos (o mucho antes) tres horas antes de acostarse.
8. Estrés emocional y psicológico: el estrés emocional mantiene su mente ocupada durante la noche. Para abordar este problema, implemente las Técnicas de Libertad Emocional (EFT).
Esta forma de acupresión psicológica se basa en los mismos meridianos energéticos que se utilizan en la acupuntura tradicional desde hace más de 5000 años para tratar problemas físicos y emocionales, pero sin la necesidad de utilizar agujas. Es una forma muy efectiva de reducir el estrés y promover la relajación. En el siguiente video se muestran los pasos básicos de las EFT para relajarse y desestresarse.

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