Psicóloga Millennial

Psicóloga Millennial Psicóloga, millennial, intensa, profundísima.

Creo que vive una filósofa no reconocida dentro mío que se vive preguntando sobre el mundo y las personas que habitamos en él.

Así, cortita y al pie.Que esos mecanismos de defensa que nos sirvieron alguna vez, estén siendo derrumbados por las alin...
17/01/2020

Así, cortita y al pie.
Que esos mecanismos de defensa que nos sirvieron alguna vez, estén siendo derrumbados por las alineaciones planetarias que vinieron y vienen sucediendo. Que se encuentren en sus terapias cansadxs de repetir defensas que ya no van más, o que los alejan de quienes se sienten ser hoy en día.
Saludense en el espejo, déjense sorprender por estas nuevas versiones de ustedes.
Y con venus en piscis, el amor y conexión no pueden callarse. Asique díganse que se aman, a uds y a su alrededor.

Se hizo tan cuerpa en mí que sentí la certeza recorriendo todo mi ser, resonando el acierto.Todo lo que nos separe del s...
13/01/2020

Se hizo tan cuerpa en mí que sentí la certeza recorriendo todo mi ser, resonando el acierto.
Todo lo que nos separe del sentir, es mecanismo de defensa. Todo.
Lo podemos camuflar, excusar, explicar, pero si nos separa de poder sentir y ser en la vulnerabilidad, es protección.
Mecanismo de defensa... Lo leí tanto en la universidad que hasta le agarré un poco de rechazo, tal vez por la manera en la que me era explicado, muy de tiempo ermitaño.
Pienso que los sinónimos existen para que podamos elegir cuál nos hace sentir más plenxs, con cuál nos identificamos. En mi mente, "mecanismo de defensa" lo cambié por "maneras de protegernos o defendernos". Más Millennial, me parece.
En astrología, esas protecciones de antaño vienen de la mano de la luna, de lo que repetimos porque nuestro chip inconsciente está tan implantado que nos manejamos en piloto automático creando las mismas separaciones que creaban nuestrxs ancestrxs. Ni nos preguntamos, salvo cuando suena la alarma y algo nos hace flaquear.
Sentir es lo más humano que tenemos, y durante generaciones venimos rechazando esa naturaleza tan intrínseca. Nos creamos las mil y un protecciones para no vérnosla con eso, y esa creación es la que nos viene comiendo por dentro.
La energía se siente fuerte y lo pide, basta de esos mecanismos, ya nos quedan chicos. Sino, consultale a tu cuerpo y tu psiquis como andan.
Estamos creando lo nuevo, y para eso hay que ver lo que dejamos atrás.

¿En qué momento te perdiste? ¿Por qué te cuesta tanto admitirte y encontrarte? Tener energía en cuerpo pero no en alma e...
10/01/2020

¿En qué momento te perdiste? ¿Por qué te cuesta tanto admitirte y encontrarte? Tener energía en cuerpo pero no en alma es estar mu**to en vida.
¿A quién te llevaste? ¿Dónde estás? ¿Quién sentís qué sos? ¿Sentís qué sos quien te gustaría ser? ¿Quién estás siendo? ¿Qué necesitas darte?
Y si tuvieras que decirte algo, ¿que te dirías?
Cuando te alejás, ¿de quien te alejas? ¿De qué te alejás? ¿Pará qué? ¿Tanto te cuesta aceptarte amadx? ¿Tanto miedo tenés a qué te amen? ¿O sera que te cuesta amarte?
¿Pará qué te sirve esa rigidez? ¿Te protege de algo actual o de algo qe ya ni sabes? ¿Y entonces, para que la tenés? ¿No ves que esa misma defensa es la que te está comiendo? Si, ya se lo que me vas a decir.. Ya lo sabes. ¿Y que vas a hacer al respecto? ¿Llorar? ¿patalear? ¿Gritar? O simplemente tirarte a lamentar, a dejar que esas emociones no te descajeten, porque tal vez de ahí podría salir algo buenísimo, una versión de vos más auténtica, menos dolorosa, menos mu**ta y más viviente.
Las emociones que no dejes salir se van a calar por tus huesos hasta abrirte, quebrarte, hacerse ver, hacerse sentir, hacerse presentes. Cuanto más pretendas tu control, más se va a escurrir por tu cuerpo. ¿Esa es acaso tu manera de vivir? ¿Ese es tu ejemplo a seguir?
Preguntas eclipsadas de Luna llena en cáncer. Te las dejo.
Tenerse en casa es poder hacerse preguntas y sostenerse en ellas. Para respuestas hay tiempo. Todo decanta.

¿Desde donde hablamos cuando hablamos?Me vi sacando conjeturas y haciéndome preguntas. Me divierte, lo veo como un juego...
09/01/2020

¿Desde donde hablamos cuando hablamos?
Me vi sacando conjeturas y haciéndome preguntas. Me divierte, lo veo como un juego. Hoy me siento en este lugar, mañana veo desde este otro, y así. Lo aprendí cuando decidí no casarme con los modelos o paradigmas, sino observarlos desde afuera.
En este capítulo juego, quién me dispara interrogantes es la tan aclamada frase del "ya se".
Ya se... ¿Qué sabemos? ¿Qué sabes? ¿Qué sabes cuando sabés? ¿Y sabes que a veces no sabes?
El "ya se" como ego camuflado, como mecanismo de defensa truncado. ¿De qué nos queremos defender? ¿De que no sabemos nada en verdad?
El "ya se" encierra, no deja lugar a la escucha. Si ya sabés, ¿para qué venís? ¿Para qué hacés lo que hacés? ¿Será que el "ya se" sirve para protegerse del no saber? Si supieras, si de verdad supieras, sabrías que el real saber viene de dejarnos sentir. El "ya se" lleva al ego a su máximo esplendor, pero ¿todavía no aprendiste que es solo una ilusión? El saber sólo desde la mente, fomenta la egolatría y por ende crea separación. En cambio, si de sentirlo se trata, la humildad que se siente al saber no deja lugar a otra interpretación.
Cada vez que me encuentro diciendo "ya se", se me dispara mi filosofía interna. ¿Qué sé? ¿Sé de verdad o lo dije por automatismo? En verdad, no sé, no sé nada, solo sé que no sé. Perdoname si alguna vez me escuchaste repitiendo esa frase, soy humana y me pierdo, pero en eso también me encuentro.
Si sé, no necesito que mi ego te lo haga saber, pues me conformo con sentirme sabiendo en lugar de alarmarte con mi sabiduría. El "ya se" te deja encerradx, en una cajita sin mucha salida... Si ya sabés, mostrate, mostrame. ¿Qué es lo que sabés?
No me gusta ese lugar prepotente, déspota de armaduras y en voltaje vulnerabilidad. Si en pos de tapar tu inmensa humanidad y capacidad de experimentar, necesitás ocultarte detrás de esas dos simples palabras, pues bien adelante, deleitate sin prisa pero sin mirar mucho atrás.
Acá te espero, puesto que no hay mayor acto de humildad y sabiduría, que saberse no sabedor, tentar al destino no es un acto muy sagaz.

Siento una opresión en el pecho, un vacío inmenso que me invade y me cala en todos los huesos. Me habla de angustia, de ...
08/01/2020

Siento una opresión en el pecho, un vacío inmenso que me invade y me cala en todos los huesos.
Me habla de angustia, de tristezas, de cosas que no tienen ninguna certeza, de planes que no tienen ni pies ni cabeza. ¿Estoy donde quiero estar? ¿Me gusta mi piloto automático caminar? Sus preguntas me taladran, pues no se si me siento lista para destapar.
Habitarme en esa sensación es acunar mi incertidumbre, se siente mucha conmoción, como si mi comando central interno estuviera en plena coalición. ¿Quién soy? ¿Hacia dónde voy? ¿Qué hacemos acá como humanidad? ¿Será que nuestro existir es simplemente experienciar y aprender a errar?
Todo lo conocido hasta ahora se siente derrumbar. La plata, las estructuras, la materialidad. En momentos de vacío, nada se siente verdaderamente real. ¿De qué me sirve malgastarme, hacerme mala sangre? Ir corriendo de acá para allá, los quehaceres de la casa que siempre van a estar. Inmersa en este mambo, me pregunto acerca del propósito existencial. ¿Para qué vinimos a este mundo en realidad?
Debo confesar que me sigue dando un poco de miedo este vacío experimental, no existe recoveco alguno que no pueda alcanzar. Su intensidad me llena, me colma, y a veces me cuesta respirar.
¿Qué pasa cuando todo lo conocido hasta ahora se derrumba? ¿Cómo se aprende de nuevo a caminar?
No tengo respuestas, y esa fatalidad de la espera y la escucha por momentos me hace exasperar.
Teóricamente lo comprendo, bien sabrás. El "ya se" nos dejaba quedarnos en la conformidad. ¿Y que pasa ahora, que lo que sabemos se encuentra flaqueando a vientos huracanados?
"Dar y hacer lugar. De la espera, la escucha y la incertidumbre, surje siempre un nuevo comenzar. Entiendo que es difícil el mientras tanto, pero haz de hacer espacio para lo grandioso del salto de conciencia y nuevo paradigma". Esas palabras me susurra mi alma mater inicial, esa que me cuida y me acompaña desde que empecé a respirar. Será entonces momento, de bucear hasta el fondo, y dejarme abrazar por el vacío nomás.

Sentí.¿Qué sentí?Qué el 2019 me abrió, me quebró, me movió, me encabronó, me mostró, me perdió, me desnudó, me enjuició....
04/01/2020

Sentí.
¿Qué sentí?
Qué el 2019 me abrió, me quebró, me movió, me encabronó, me mostró, me perdió, me desnudó, me enjuició.
Ahora lo vibro con mayor claridad, porque las palabras vienen y se acomodan, una vez que pude dejar todo atrás.
Hablé con una amiga, y todo me resonó. Le dije que el 2019 me conectó con mi útero, y creo con bastante fervor que quien habla actualmente en muchas ocasiones es él, siendo parte de mi "yo".
"Abundancia" es la palabra del 2020, escuché decir ayer, y casi como un hashtag de redes, lo vibré y apropié. Más que apropiar, es sentir, es presenciar, porque la abundancia para quien decida verdaderamente ver, está.
La abundancia es poder enraizar, es poder construir retomando lo antiguo y poniendo novedad en el andar, y por qué no, tambien un poco en el azar.
El 2020 es de simplificar, materializar, responsabilizar. Concientizar en que nuestra alma amiga es nuestro verdadero hogar. ¿Casa? Casa es donde decidamos estar. Para mí, mi casa es mi más preciada presencia, valorando mi propio respirar. Que la pinte, que le añada, que la decore y la deshaga, la embellecen mis relaciones y las familias varias que decido con conciencia formar.
A mi amiga también le conté, que los proyectos se están dejando canalizar, que es mi útero quién comanda mi norte y quién direcciona la firmeza de mis pasos en el entramado, dentro del telar.
Qué es sostener, en lugar de controlar.
Que es saber demostrar, en lugar de saber enjuiciar.
Que es habitar, en lugar de erradicar.
Qué es acompañar, en lugar de manejar.
Qué es empatizar, en lugar de mejorar.
Que es visibilizar, en lugar de callar.
Qué es amar, en lugar de fantasear.
Qué es vivenciar, en lugar de mortificar.
A veces me olvido de dejar mi contacto, para quien tenga ganas de empezarse, o seguirse, o verse, o encontrarse.
Por msj privado pueden contactarme.
Para terapia, para carta natal, para constelación familiar.
Y este año también, para hacer encuentros con temáticas que nos vibran y es necesario recordar.

Me encantaría que el tiempo viniera con un manual de "aprender a usar".Supongo que varias películas de Disney han foment...
03/01/2020

Me encantaría que el tiempo viniera con un manual de "aprender a usar".
Supongo que varias películas de Disney han fomentado mis fantasías de que el tiempo pudiera detenerse, pudiera gritarnos que lo estamos desparramando, subestimando, olvidando.
Tiempo.
¿El tiempo pasa o dejamos que el tiempo pase?
¿El tiempo nos gasta o dejamos que el tiempo nos gaste?
Siempre captó mi atención como cuanta liviandad delegamos la conciencia y el voto decisivo a un otro caminar.
¿La responsabilidad es del tiempo y de nuestro propio subjetivar?
Lo vibro.
Lo urgente angustia, demanda, banaliza, desconecta. Lo siento invasivo, dominante, controlador. Me asusta la capacidad que tenemos para delegarle toda la victimización.
Y si...
¿Y si pudiera revertirlo? ¿Quiero? ¿La pregunta sería si quiero revertirlo o si puedo posicionarme desde otro lugar?
Sí, por ahí lo siento mejor.
Lo importante.
Lo importante es tan visible que lo invisibilizamos. A nuestro piaccere, intentamos extirparle su grandeza, su chispa creadora, su carácter diamantina.
Lo importante se ríe en nuestras caras, pues su naturaleza es en sí siempre hacerse presente. Su bondad es tan magnífica, que no da lugar ni fiesta a la prisa.
Lo importante regala a quien sabe apreciar, brinda a quien entiende de sembrar, da calma a quien se queda a escuchar.
Lo importante reside en lo simple, en lo automático, en el detalle que a veces dejamos escapar. Es tan efímero y sutil, que se necesita extremada sensibilidad y sencilleza para captarlo con lentes de sabia intención.
Dichosos sean aquellxs, que entendieron e interpretaron, tal vez incluso a batallas y cañonazos, que lo importante del tiempo regala entrega y presencia de alma y corazón.
Siempre estamos a tiempo.

01. 01. 20También me quise erradicar de mi propio país cuerpo.Intencioné controlar mis lágrimas, mi sensibilidad. Dejar ...
02/01/2020

01. 01. 20

También me quise erradicar de mi propio país cuerpo.
Intencioné controlar mis lágrimas, mi sensibilidad. Dejar de ser extremadamente intensa y emocional. Manipular mi sentir para no dejarme llevar.
En vano.
¿En qué momento me quise abandonar de semejante manera? Ultrajar mi propio ser, permitirme desconectar. ¿No soy acaso quien tanto pregona ante todo avalarse habitar?
Puede suceder, porque pues, la vida no es para nada lineal. La teoría de nada sirve, si la práctica no sabe barajar. Ahí reside el verdadero aprendizaje, haciendo paso en el sutil acto mismo de aprender a andar.
Perdón universo y gracias, por haberme dejado fallar. Mis errores son la espinaca de mi popeye caminar. Por momentos me olvido, pero doy gracias a la vida por ser mi sostén y susurrarme mi verdad.
En el 2019 me contraje, me obstruí, no me permití quien soy en plena libertad. Me acerqué un poco más, a quien considero que soy sin tanta cháchara ni disfraz, pero hago la banal suposición que el miedo me ultrajó y metió mil goles todos de penal.
Cuando me encuentro, no me invade la vergüenza por no saber y aprender a marrar.
Errar es mi mayor valor humano, sentirme en mi abundante vulnerabilidad. Estamos todos un poco en la misma, interviniendo nuestra más solemne humanidad. ¿Será que este 2020 pueda llegar a traernos un tacto de liviandad? La cercanía a la realidad, la mayor vertiente de humildad, incluso tal vez partir en mil pedazos la ilusión de la existencia acerca de una única y absoluta verdad.
Si hay algo para permitirme bien intencionar, es ultrajarme en mi propio comando, abandonando cualquier rastro de querer intentarme dominar. Mi deseo y cañita voladora al aire, es amarme en completa entrega y sensibilidad. Ojalá el ojo de quien mire, ya no sea con actitud de juez queriendo enseñar.
Nadie es quien en esta vida, para creerse con un escalón por demás.

Partir desde la ínfima idea de que es el mundo, la tierra, el universo y su energía la que nos permite ser, nos permite ...
01/01/2020

Partir desde la ínfima idea de que es el mundo, la tierra, el universo y su energía la que nos permite ser, nos permite ubicarnos en un lugar de entera humildad, para quien tiene ganas de saborearla. Presentarme en ese rol me hace sentir conectada, en unidad conmigo y con el afuera, dejando caer mi egoísmo control, mi falsa capacidad de manipulación. No existe como tal, puesto que es el universo quien nos está dejando crear, interactuar, vivir. E incluso un poquito más, es quien nos deja regocijarnos en nuestra falasia ilusión de sentirnos comandantes en todo lo referente al control. Nosotros no proveemos, es él quien lo hace a través nuestro.
Es difícil comprenderlo, porque es un hecho fáctico al que se accede sintiendo, rindiendo la lógica absolutista en pos de la conexión, de la presencia en sí misma.
Se hace mecha en mis poros, en mi caminar, me vuelvo rígida cuando no me suelto, y el universo mismo me susurra "permitite ser, permitite estar".
La información está para ser revelada y compartida, pero aquellos que la buscan no son capaces de permitírsela encontrar, porque es como la vida misma, escurridiza, juguetona, pícara. Se presenta cuando no la llaman, no la buscan, pero la perciben. Entiende la falasia subyacente del dicho humano acerca de estar listo para recibir puesto que, si así fuera, estarían vibrando el momento, el sentido, no se encontrarían pidiendo sino entregando.
Entregarse al universo es estar presente. En ese mismo instante en donde respiramos, somos unidad con el lago, la montaña, el bosque, las piedras, el sonido de la naturaleza. En ese mismo instante, el universo se siente con nosotros, se siente en nosotros. Y es recién ahí cuando lo vemos: si somos en el universo, somos sus respuestas en sí mismo, su información encarnada, nosotros somos la información despeglándose en cada aspiración, cada descubrimiento.
Es por eso que conocernos e investigarnos se convierte en deber, porque dentro nuestro se encuentra el universo, porque somos el universo.

¿Qué me dejó el 2019?1. Viajar a Australia con Working Holiday fue una experiencia increíble, pero me ayudó a ver que la...
31/12/2019

¿Qué me dejó el 2019?
1. Viajar a Australia con Working Holiday fue una experiencia increíble, pero me ayudó a ver que las fotos de ig no reflejan la realidad que se vive.
2. Lo que nos hace sentir plenxs es encontrar aquello que nos enciende el corazón, esa meta personal. Sino, nos sentimos vacíxs y recalculando.
3. Nadie puede darnos lo que nosotrxs no nos damos primero. Quedarse ahí es sufrimiento asegurado.
4. Todo lo sabemos, pero nos cuesta ponerlo en práctica. El "ya sé" fue de las frases más escuchadas.
5. Le dimos con un palo a la estructura, cuando el problema estaba en la rigidez, no en la estructura en sí.
8. Hay mucho rechazo a la terapia, pero amor a la psicología. Miedo a sentirse juzgadx, a que no nos entiendan, vergüenza por decir que nos trabajamos.
9. Las cartas natales gustan porque acercan un poco de psicología y energía juntas, logrando empatía.
10. Lo que nos vuelve humanxs es la vulnerabilidad del sentir, por eso nos cuesta tanto.
11. Hasta que no aceptemos nuestro ser, vamos a seguir queriendo cambiar y erradicar y dejar y controlar. Todo eso se repite hasta que decidamos sanarlo.
12. Cada quien tiene su manera de defenderse, todas hablan de niñxs internxs lastimadxs. Defenderse juzgando es la que más duele (visiblemente).
13. Estamos siendo parte de cambios de paradigma, por eso hay tanta revolución interna y externa.
14. Un mensaje, una mirada o una palabra puede generar tremendo movimiento en una persona.
15. Nos cuesta un montón dejarnos recibir amor.
16. Nadie tiene la verdad de nada, simplemente experiencias que van sumando. Pero a veces buscamos desesperadamente ESA persona que nos diga que hacer cuando nos cuesta escucharnos.
17. Prestar atención al cuerpo y la intuición es la posta.
18. Nos gusta manejarnos en los extremos, pero nos hace mal.
19. Estamos redefiniendo la estructura, los valores, la familia, lleva tiempo y energía, la mejor receta es unx mismx por más trillado que suene.
20. Lo individual es colectivo, y lo colectivo es individual. Por debajo de todas las emociones, está el amor.
Feliz 2020.
Que sea un año de poner en práctica lo que sabemos.

Si hay algo que nos trae este 2020 es hacernos amigues del realismo, despidiendo un poco la negación que a veces nos arr...
30/12/2019

Si hay algo que nos trae este 2020 es hacernos amigues del realismo, despidiendo un poco la negación que a veces nos arrasa.
¿A quien no le ha pasado? Querer contestar como fulanita, tener el pelo o cuerpo de menganita. Dejar de ser como somos porque no nos gusta, porque nos demanda mucho más conocernos y aceptarnos en nuestra realidad que aspirar a un potencial ideal en el cual nunca vamos a poder verdaderamente ser.
Lo intentamos, porque somos hijes del rigor, y nos probamos, nos desafiamos, pero pocas veces nos aceptamos.
¿Qué pasaría si invirtiéramos más tiempo aceptandonos de verdad? Entendiendonos, somos así, y para algo que se nos escapa de nuestro conocimiento. ¿Acaso eso importa? ¿O importa que seamos así y aprendamos a amarnos en esa esencia, en ese ser?
Cuando me noté en esa batalla, decidí dejarme, no quise jugar más a ese juego, porque no me hacía bien. Entiendo que para muchxs todavía es necesario, porque es gracias a esos encontronazos que decidimos hacer algo al respecto.
Que este 2020 nos encuentre con "esto es lo que soy, y quiero empezar a conocerme y aceptarme. Tal vez así, pueda dejar de negarme y repetirme".
Si tenes ganas de hacerte la carta, o empezar terapia y todavía estas dudando, date esa chance. Estoy armando la agenda 2020, no te quedes sin tu lugar.

Dirección

8400
San Carlos De Bariloche

Horario de Apertura

Lunes 09:00 - 21:00
Martes 09:00 - 20:00
Miércoles 09:00 - 20:00
Jueves 09:00 - 20:00
Viernes 09:00 - 17:00

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