09/02/2026
¿Sabías que la rosa mosqueta no se defiende atacando?
Sus “espinas” no son espinas.
Son acúleos:
estructuras flexibles, adaptativas.
Una forma inteligente de protegerse
del viento, del frío, de la intemperie constante.
Así crece en la Patagonia:
expuesta, fuerte, esencial.
Y así actúa en tu piel.
No desde la agresión,
sino desde la protección profunda.
Naturaleza que entiende de equilibrio.
Naturaleza que cuida.
Como Varowa.