24/03/2015
La mejor postura para estudiar es aquella que no obstaculiza en ningún modo la circulación de la sangre en tus piernas y cuerpo.
Aunque cambiar de postura es necesario en muchas ocasiones, tratá de volver a la postura aconsejada en cuanto puedas.
El sentarse correctamente ayuda a la concentración y facilita la comprensión, de esta manera, conseguís también evitar el cansancio y la fatiga.
Los especialistas sostienen que la postura más conveniente para estudiar es la de sentado con el cuerpo ligeramente tenso.
El cuerpo habrá de estar algo erguido y la posición será la más confortable para que ningún miembro esté en tensión exagerada.
En este caso, la postura correcta se rige por la columna vertebral, con ayuda de las piernas, de la siguiente forma:
a)La silla debe ser con asiento duro y horizontal.
b) Ubicate sobre la primera mitad del asiento con postura erguida
c) La cabeza debe estar erguida o ligeramente inclinada.
Es importante que evites tener la cabeza hacia adelante y la espalda encorvada, pues obligaría a los músculos del cuello y de la nuca a hacer un esfuerzo inmenso.
La cabeza debe estar levemente inclinada, nunca levantada o caída.
d) Distancia del libro al sujeto: la distancia del ojo al plano de lectura o a la página de escritura, será normal de 35 a 40 cm. como máximo.
El texto o papel debería estar situado perpendicularmente a los ojos. Para ayudar a crear esta situación se recomiendan los atriles o, simplemente, levantar el libro con algún objeto.
e) Distancia entre la mesa y la silla: Lo ideal es que ambos elementos estén en cierta medida yuxtapuestos. La distancia mejor es aquella en la que, al estar el sujeto sentado, erguido y con los brazos colgando, los codos coincidan con la superficie de la mesa.
f) Tu cuerpo debe estar sostenido por la columna vertebral estirada.
g) Dejá que los hombros caigan naturalmente y queden ligeramente desplazados hacia atrás.
h) Forzá la postura de modo que la presión del cuerpo caiga sobre los huesos de la pelvis, con apoyo sobre la primera mitad del asiento.
i) Descarguá sobre los pies el peso de las piernas.
Es bueno apoyar los pies en el suelo, con una distancia entre ambos de unos veinte centímetros.
Las piernas deben estar paralelas (no cruzadas) con carga sobre los pies, en apoyo sobre el suelo. Deben formar un ángulo recto con el suelo; también debe existir ese ángulo entre la pierna y el muslo, y el muslo y tórax.
k) Colocá tus brazos a lo largo del cuerpo o apoyalos suavemente descargando su propio peso sobre la mesa de trabajo.