23/04/2026
SOLICITUD DE PUBLICACIÓN
Hola, somos los padres de quien en vida fue Oriana Vidal. Escribimos para hacer llegar un agradecimiento al sector de Pediatría, que durante tanto tiempo tuvo una atención especial hacia nuestra hija. Agradecerles a los pediatras María Chávez y a Richard por su gran profesionalismo, cariño y empatía; a los enfermeros de Pediatría de internación, y al sector de Nutrición y Cocina por su cariño. Agradecer al camillero Sánchez y al enfermero Luis Casado, que siempre tuvieron una gran disposición y buen trato hacia nosotros.
También queríamos decirles que la zona de Pediatría trabaja con lo poco que hay. En el hospital hay mucha falta de insumos; muchas veces los pediatras conseguían medicación para darnos. Durante la estadía en el hospital nos tocó, por ejemplo, pasar que no había una heladera para guardar agua o medicamentos. También los días de calor se pasaba muy mal, y los días de frío también se la pasaba mal. En la zona de internación hacen lo que pueden con los niños. Nosotros, como padres, queremos que San Martín se entere de cómo trabajan con lo poco que les dan.
También queremos, de alguna forma, poder ayudar con juguetes, juegos de mesa, lápices, colores, algunos televisores que faltan en algunas habitaciones, sillones para que descansen los padres, almohadas para los pacientes, con una heladera... Son nuestros hijos y podemos ayudar con un poquito cada uno: termómetros, saturadores, vaselina, etc.
También queríamos decirles que muchas veces nos tocó vivir la falta de respeto y empatía de la gente de seguridad. No son todos, pero hay algunos que tratan muy mal a la gente; entran a la habitación sin golpear, hablan de muy mala manera... Creo que no tienen muy claro qué tienen que hacer, falta un minicurso. No vamos al hospital porque estamos aburridos en casa, sino por una emergencia.
Nos tocó vivir una situación muy fea cuando trasladaban a mi hija a Neuquén con personal de camilleros. Era una emergencia y los médicos fueron a pedirles para bajarla y dijeron que no, que estaban de asamblea. Era una emergencia, una persona luchaba por su vida y no tuvieron corazón ni empatía hacia mi hija; la abandonaron. En el momento lo resolvió el enfermero Luis Casado: él solo agarró la camilla y bajó a mi hija hasta la ambulancia con ayuda del chofer. Creo que esas cosas se tienen que rever.
Muy agradecidos con el hospital.
Silvana y Ariel, padres de Oriana