13/10/2022
Me levanté feliz, me prepare mi nescuik, vi la agenda y volví a observar como todos los días que mi agenda esta llena de pacientes desde las 9 hasta las 21 y no hay lugar para dar más turnos. Sentí más ganas que nunca de llegar al consultorio a hacer lo que amo. Siento que no existen palabras para agradecer a todos los pacientes la confianza que depositan en mi, y lo feliz que me hace cada vez que veo en ellos un adelanto importante en comparación a como los recibi.
Ser psicólogo era mi sueño desde chico, porque me vivía jurando que jamás iba a dejar sola a una persona que sintiera dolor en el pecho de angustia.
Hoy poder mirar para atrás, recordar el trabajar con los libros encima todo el día para estudiar en cualquier momento libre, el ir a cursar todos los días hasta las 11 de la noche, el preparar los parciales en una estación de servicio hasta la madrugada, las angustias esperando las notas de los examenes, el creer que nada iba a salir como lo esperaba y llorar por eso.... hoy puedo decir con mucho orgullo que me costó, que sufrí, pero lo logré.
Cuando hago posgrados y veo otros psicólogos vestidos con pantalón de vestir, suéter escote V, s**o, camisa siento vergüenza de mi pero a la vez pienso que no podría ser como ellos. Me juré siempre que un titulo no cambiara mi escencia y creo que lo logro porque sigo siendo el mismo mamarracho de siempre pero enamorado de estar al lado del que sufre. La semana pasada recibí un paciente nuevo (adicto), cuando terminaba la sesión y vi que el estaba mucho más animado que al llegar, le dije que no importaba ni la hora ni el día, que si en algún momento sentía que no podía lidiar con las ganas de consumir me tenía que llamar aunque sea madrugada porque la abstinencia la íbamos a enfrentar juntos e íbamos a salir adelante juntos. El paciente estalló una vez más en llanto y me dijo que ningún psicólogo de los que había ido le había dicho algo así. En ese momento casi pierdo mi profesionalidad porque sentí que mis ojos se humedecian pero me mantuve firme.
No quiero ser esos psicólogos pausados, que hablan a 1 km/h y analizan todo. Me permito sentir, me permito sufrir lo que el paciente sufre.
FELIZ DIA DEL PSICOLOGO !!