18/03/2021
El enamoramiento infantil y el miedo que le genera a los adultos esa situación.
Sí, el enamoramiento infantil existe. Los niños se enamoran y se desenamoran. Que sean pequeños no les impide sentir sentimientos tan intensos como el amor, aunque en esta edad no es igual que el que sentimos los adultos, es algo más ingenuo, más puro, pero también más voluble e inestable.
Es normal que un día les guste un niño o una niña y al siguiente sea otra la preferida. Los primeros amores ayudan a nuestros hijos a descubrirse y a definir sus preferencias. Y a pesar que cambien frecuentemente de parecer, nuestros hijos también lo viven todo con intensidad, amores y desengaños incluidos.
Sí, el enamoramiento infantil existe y nuestros hijos se enamoran de sus compañeros de clase, de los que se sientan a su lado, con los que comparten juegos, y a los que les une un especial apego.
¿Qué debemos hacer ante el enamoramiento infantil de nuestros pequeños?
Nada más y nada menos que aceptar sus sentimientos.
*Apoyarle en su ilusión y en también cuando lleguen las desilusiones.
*Permitir que se exprese y te hable de lo que siente y por quién lo siente.
*Escucharle, comprenderle e intentar ponernos en su lugar. ¿recordás si durante tu infancia tuviste algún novio de clase? A tu hijo le ocurre lo mismo, no debería sorprendernos.
*Ser discretos y no gritar a los cuatro vientos que tu hijo está enamorado.
*Si lo queremos contar deberemos preguntarle antes y que nos de su permiso para hacerlo, si no quiere debemos ser respetuosos con su intimidad.
Que solo tengan pocos años no quiere decir que no tengan derecho a mantener en privado ciertas cuestiones.
*Evitar decirles «No tenés edad para tener novios» porque esto implica que no quieres aceptar sus sentimientos, que inevitablemente tiene, por lo que estás rechazando una parte importante de la forma de ser y sentir de tu hijo.
*No prohibir, regañar o menospreciar y mucho menos sentirnos celosos por esos sentimientos que nuestros hijos tienen hacia los demás.
Hay que enseñar a las niñas y niños la libertad, respeto y responsabilidad de sus sentimientos.