30/10/2025
El camino me llevo a un escenario de TEDx a compartir sobre meditación, el que me hizo dar cuenta de algo muy profundo: la presencia es el regalo más grande que podemos ofrecernos y también el que podemos ofrecer a los demás.
Pero para que esta presencia sea transformadora, necesitamos algo fundamental, que el camino tome la dirección contraria, volver a casa, de regreso a la meta, ya que no hay ningún lugar al que llegar más que a este momento.
Volver a casa significa volver a tu vida, es recibirte tal como sos, con todas tus partes: luces y sombras. Es permitir que tu marco de referencia sea aquello más cercano a lo auténtico, al aquí y ahora.
Pero volver a casa no es un destino, es una dirección. Una dirección en la que cultivamos la aceptación, la comprensión y la compasión.
Y se empieza con algo tan simple, tan humano, como llevar tu atención a cada respiración.
Esto es volver a casa, esto es el arte de meditar.
Gracias por esta oportunidad de compartir lo que transformó mi vida pero que puede transformar muchas más cuando nos permitimos frenar y prestar atención, para poder escucharnos y escuchar a los demás.
Para escuchar lo que llevamos dentro, el grito de la tierra, el de los pobres y el de toda la realidad.