20/07/2021
“Hace un tiempo subí una foto a cara lavada e hice una movida con un par de amigos, para que subamos vídeos sin filtros. Hay que mostrar la realidad de lo que uno es, porque la gente te sigue y ve ideales de cosas que tal vez no existen, y eso los frustra mucho, porque es un objetivo al que nunca vas a llegar”, cuenta Pamela Peyrel, nutricionista e instagrammer (.nutricion).
No hay regulación:
Peyrel dice que uno de los hashtags más usados en las redes tiene que ver con el descenso de peso ( ). “La gente busca una solución desesperada y entra en cualquier página. El tema es que no se puede regular la seriedad de lo que se vende en las redes y mucha gente se come ese verso para conseguir rápidamente el objetivo”, indica.
La especialista comenta que los jóvenes que se acercan a la consulta suelen ir muy influenciados por las redes. “Es por esa perfección de la cero grasa, la lipofobia (temor a las grasas o a engordar), algo que no tiene mucho sentido en un adolescente. Es una tendencia muy frívola”, asegura.
Directa o indirectamente todos, grandes y chicos, vivimos influenciados por la imagen hegemónica que muestran los nuevos arquetipos que se difunden en las redes. Y esta influencia no es del todo positiva. No hay que olvidar: los famosos muestran solo lo que quieren que veamos. “¿Cómo puedo influenciar a mis pacientes a través de las redes? mostrando mi estilo de vida... Yo creo que esto de los filtros está bien porque se vende algo que no existe, que es una irrealidad, y que no solo puede desencadenar TCA, sino la frustración constante del ser humano de no llegar nunca a la perfección, algo que es una utopía -finaliza Peyrel-; está bien que la persona busque la versión de sí mismo, pero no hay que perseguir la perfección. Son dos cosas diferentes”.