01/10/2018
10- Mejora la salud de las articulaciones
La lecitina de soja (fosfatidilcolina) tiene acción lubricante en nuestro cuerpo, recubriendo los tejidos y ayudando a reducir la fricción, especialmente en el caso de las articulaciones más grandes como codos, hombros, caderas, rodillas y tobillos.
Por otro lado, tiene un alto contenido de ácidos grasos omega-3, los cuáles ayudan a normalizar la respuesta inflamatoria en el cuerpo. Las grasas omega 3 son precursoras de sustancias que inhiben la formación de citoquinas proinflamatorias.
Por este motivo, son útiles en numerosas afecciones inflamatorias crónicas. Su presencia en la lecitina de soja también da soporte a otros beneficios mencionados más arriba, como la mejora de la salud cardiovascular, de la presión arterial, etc.
También reducen el colesterol total y el LDL, aumentando el HDL que posee un efecto protector al tomar el colesterol de los tejidos y transportarlo al hígado para ser eliminado.
11- Mejora la salud reproductiva
La lecitina puede aumentar el volumen de ey*******ón masculina, ya que el semen masculino contiene una considerable cantidad de lecitina.
12- Ayuda a equilibrar los estrógenos
El inositol y la colina son muy eficaces para ayudar a nuestro hígado a convertir el estriol en estradiol, la forma más segura de estrógeno. Por este motivo, quienes sufran de desarreglos hormonales o tengan problemas relacionados con la fertilidad, pueden beneficiarse de un suplemento con lecitina de soja.
13- Apoya la salud intestinal y la digestión
La fosfatidilcolina es un componente crucial de la capa de la mucosa en el tracto intestinal. Sin una capa de la mucosa sana, las paredes intestinales se inflaman muy fácilmente.
La lecitina emulsiona las grasas para facilitar la digestión de alimentos grasos. En caso de deficiencia, la lecitina de soja puede apoyar la digestión y la utilización de las vitaminas liposolubles (D, K, E y A).
14- Deliciosa y fácil de usar
La lecitina de soja mantiene un especial sabor a nuez, es decir, tiene un sabor casi neutral que permite su incorporación en muchos alimentos, tanto líquidos como sólidos.
Se puede utilizar 1-2 cucharadas para ser agregadas a un batido de proteínas o un jugo de vegetales. También se puede espolvorear en los alimentos como queso cottage, yogur, cereales o ensaladas, o mezclar en aderezos para ensaladas, unirla con harina de avena, o añadirla directamente a recetas de base para panqueques y panecillos.