27/01/2026
¿En qué momento el amor se volvió una partida de ajedrez? ♟️🚫
Nos volvimos expertos en algoritmos, en tiempos de espera y en interpretar puntos suspensivos, pero nos volvimos analfabetos en la honestidad emocional. Hoy, parece que “ganar” en un vínculo es quien demuestra que le importa menos.
Calculamos cuánto tardar en contestar para no parecer “intensos”. Revisamos la última conexión como si fuera una prueba forense. Somos estrategas del silencio, pero esclavos de la ansiedad que ese mismo silencio genera.
¿Y si probamos con volver a lo básico? Extraño (y promuevo en consulta) esa forma “antigua” de vincularse. Esa donde si extrañabas, lo decías. Donde si tenías ganas de ver a alguien, invitabas. Donde la vulnerabilidad no era vista como debilidad, sino como la forma más alta de coraje.
No hay nada más revolucionario hoy que ser claros. Decir: “Me gustás”, “Me encantó verte”, “Me dolió lo que pasó”. Sin vueltas, sin esperar 20 minutos para que el mensaje no parezca desesperado, sin miedo a que el otro “tenga el poder”.
El verdadero poder lo tiene quien es libre de sentir sin pedir permiso. Vincularse desde la estrategia nos distancia; vincularse desde la verdad nos sana. Sentir sin miedos no es ser ingenuo, es ser humano. Es recordar que del otro lado no hay un oponente, sino otra persona que probablemente tenga tanto miedo como vos.
Hagamos que lo “vintage” sea volver a mirarnos a los ojos y decir la verdad. 🤍
¿Te sentís atrapado/a en este juego de estrategias? ¿Te animarías a ser el primero/a en romper el tablero y hablar desde el corazón? Te leo. 👇
SaludMental