06/08/2023
No le quedó más remedio que quitarse su propio apéndice.
Este sorprendente episodio no es una leyenda urbana ni un cuento popular: un hombre se realizó una apendicectomía, en condiciones poco óptimas.
El médico ruso Leoníd Rogozov se encontraba en plena expedición en la Antártida cuando, en abril de 1961, comenzó a sentir fuertes dolores en el abdomen hasta que se dio cuenta de que tenía apendicitis.
Sin esperanza de poder salir de la Antártida por vía aérea, supo que su única opción era operarse. En sí mismo. Sin anestesia general.
Se aseguró de tener asistentes a mano, de que el equipo estuviera esterilizado y de un plan B por si se desmayaba. Tardó casi dos horas, pero Rogozov lo consiguió. En Rusia, fue aclamado como la imagen de la fortaleza y la perseverancia.