06/02/2026
Las vacaciones no son una prueba de amor, ni un examen de convivencia, ni una coreografía familiar para Instagram. Son descanso, o no son nada. 🏖️🌊
Sentir culpa por parar es la trampa favorita del agotamiento crónico. En pareja o en familia nadie “gana” si todos están irritables, por eso el descanso se negocia: quién necesita silencio, quién quiere plan, quién no quiere hablar hasta el mediodía. Spoiler: no todos descansan igual y eso no es un problema, es información.
El problema es fingir armonía mientras se acumula bronca. Vacacionar no es hacerlo todo juntos, es volver sin ganas de renunciar a los vínculos. Si terminás más tenso que antes, no fue descanso: fue una convivencia forzada con un lindo paisaje.–🚵🏼🌄