12/02/2015
•MASCARAS•
La delicada piel del rostro merece prestarle la máxima atención y cuidados, las mascarillas son una apuesta afectiva e imprescindible para redescubrir la belleza y salud de la piel.
Las mascarillas faciales actúan tanto a nivel superficial,como en las capas más profundas de la epidermis, consiguiendo plantar cara al envejecimiento cutáneo, borrar los signos de cansancio, rehidratar, reparar, y devolver la luminosidad y tensura a la piel, son, en pocas palabras, el producto estrella para proporcionar belleza de forma inmediata.
Existen distintos tipos de mascarillas, hidratantes, antiarrugas, purificantes, limpiadoras, clarificantes, relajantes... La piel pasa por diferentes estados, dependiendo las necesidades de tu piel en ese momento y los resultados que se pretendan obtener, deberán utilizarse unas u otras o incluso combinarlas adecuadamente entre si.
Por ejemplo, si sientes tu piel apagada y deseas recuperar su luminosidad, necesitas una mascarilla exfoliante. Si presentas una producción excesiva de sebo, requerirás unas mascarillas purificantes para eliminar la grasa.