08/01/2026
El dolor no se presenta de una sola vez: aparece y desaparece, vuelve en oleadas silenciosas, cuando la mente se relaja y el corazón recuerda.
No es debilidad que el llanto surja en lo cotidiano; es la forma que tiene el amor de expresarse cuando aquello que amábamos ya no está.
La tristeza que duele en el cuerpo no es un error: es el alma intentando acomodarse a una ausencia.
Permitir sentir —sin apurarse, sin juzgarse— es parte del proceso de sanar.
Cada lágrima es un paso, cada ola atravesada es una forma de seguir viviendo sin negar lo que fue.
El duelo no busca que olvides, sino que aprendas a recordar sin romperte por dentro. Mónica