14/05/2022
El trabajo enfermero en un servicio de Neonatología no sólo implica brindar atención especial de manera permanente al niño, sino también protección y trato humanizado para toda la familia.
El nacimiento prematuro sigue siendo la principal causa de mortalidad entre los recién nacidos (durante las primeras cuatro semanas de vida) y la segunda causa de muerte entre los niños menores de 5 años (después de la neumonía).
Sin embargo, durante los últimos 20 años ha sido notable la mejoría en la sobrevida de estos recién nacidos y la resolución de patologías complejas, como resultado de la evolución tecnológica y el desarrollo de nuevos tratamientos.
El rol de la enfermería neonatal es fundamental para la recuperación de los recién nacidos porque es la enfermera quien centraliza los cuidados y la persona mejor capacitada para proteger el bienestar del bebé y su familia.
“Lograr un cuidado humanizado en el marco de una etapa de gran desarrollo tecnológico es el principal desafío que enfrenta la enfermería neonatal hoy”, asegura Ana Quiroga, especialista de la Universidad Austral.
Quiroga asegura que el cuidado para el neurodesarrollo centrado en la familia cambió totalmente el paradigma de atención para la enfermería neonatal: ahora su misión está centrada en “ver al recién nacido como un ser humano único e individual, con respuesta y necesidades particulares, al que hay que proteger del estrés, el dolor y, algo muy importante, permitirle el contacto con sus padres la mayor cantidad de tiempo posible”.