02/02/2026
Llegó con el cansancio de toda la semana metido en el cuerpo. En el Agua no hubo que hacer nada: solo flotar y dejar que el peso del cuerpo (y de la mente 😗) se suelten. A mí me gusta estar en el lugar de testigo. Atestiguar.
A los pocos minutos la respiración bajó, los músculos se soltaron, el tiempo se volvió más lento. Se veia en su rostro, con las luces de la piscina, una sonrisa relajada muy sutil.
Nada extraordinario, aunque ¡tan necesario!, ¿no?
Cuando terminó la sesión, el mundo seguía igual.
Pero en ella había algo distinto.
Aguahara es ese lugar donde el cuerpo puede descansar de sostener.
¿Qué estás esperando para vivir esta experiencia?