06/10/2025
Hoy exploramos Asteya, el tercer Yama (principio ético) del yoga que nos invita a la honestidad en todas las áreas de la vida.
¿Sabías que también podemos estar robando nuestra propia paz y energía? Una de las formas más sutiles y dañinas es a través del juicio.
Cuando nos enfrascamos en juzgar a otros (o a nosotros mismos), estamos invirtiendo un valioso capital interno:
Tiempo y Energía Mental: Rumiar sobre las supuestas faltas o errores de otros nos roba el enfoque del presente y de nuestras propias acciones.
Paz Interior: El juicio nace de la separación y la crítica, lo que genera resistencia, malestar y un ciclo de negatividad que es diametralmente opuesto a la serenidad que buscamos en la práctica yóguica.
Alegría del Presente: Al enfocarnos en lo que "está mal" según nuestro criterio, le robamos espacio a la apreciación y la gratitud.
"¿Estoy robando la energía que podría usar para crear o contribuir?"
Al soltar la necesidad de emitir juicios, liberamos una inmensa cantidad de energía mental. Dejamos de robarle a nuestro espíritu el derecho a estar ligero y presente. En su lugar, cultivamos la aceptación, la compasión y la mente de principiante, tres poderosos ladrones de vuelta de la paz que nos pertenece.
➡️ Práctica de Hoy: Elige un momento en el día para observar tus pensamientos. Cada vez que captes un juicio, simplemente nótalo y déjalo ir. Reorienta tu energía hacia la gratitud o una respiración consciente.