16/04/2026
El árbol genealógico también se poda
Hay momentos en la vida en los que crecer implica tomar decisiones profundas. No desde la reacción, sino desde la conciencia. Comprender que pertenecer no significa quedar atrapados en dinámicas que duelen.
El nueve de la soledad nos muestra al adulto. Ese que puede mirarse, sostenerse y elegir. Ese que deja de esperar que el sistema repare lo que no pudo ser y empieza a hacerse cargo de su propia vida.
El seis de los vínculos nos recuerda que nacemos dentro de una red. Amamos, elegimos, repetimos. Muchas veces, sin darnos cuenta, quedamos enredados en historias que no comenzaron con nosotros.
El quince, el diablo, nos enfrenta a las ataduras. Fidelidades arcaicas, lealtades invisibles, amor ciego. Todo aquello que, por amor al sistema, sostenemos aun cuando nos limita, nos duele o nos aleja de nuestra propia verdad.
Desde Espacio La Senda comprendemos que sanar no es cortar con el origen, sino ordenar el vínculo con él. Darle a cada quien su lugar. Tomar la vida tal como vino y elegir, desde el adulto, qué continuar y qué soltar.
La terapia sistémica y las constelaciones familiares cuánticas abren un camino profundo de comprensión y liberación. Permiten ver lo que estaba oculto, desarmar repeticiones y recuperar la fuerza disponible para vivir con mayor claridad y coherencia.
Podar el árbol es un acto de amor. Amor que ordena, que libera y que habilita una nueva forma de estar en la vida.
Sesiones individuales disponibles para todo el mundo
Taller grupal presencial
9 de mayo 14 horas
Vicente López
Espacio La Senda
117-633-1133
espaciolasenda.com