01/05/2026
El 1° de Mayo de 1886 comenzó una huelga en reclamo de la jornada laboral de 8 horas.
3 días después, un grupo de trabajadores y sindicalistas anarquistas fue ejecutado.
La historia los recuerda como los Mártires de Chicago.
Y siempre es importante volver ahí.
A la raíz.
Porque hubo un tiempo donde trabajar 14 o 16 horas por día era normal.
Un tiempo dónde no existían vacaciones pagas ni aguinaldo ni derechos laborales básicos.
Nada de eso “apareció por arte de MAGIA”.
Se conquistó.
Con lucha.
Con organización.
Poniendo el cuerpo.
Corrió mucha sangre y decirlo hoy no es mirar el pasado.
Es entender el presente.
Porque cuándo un pueblo olvida cómo consiguió sus derechos, empieza a naturalizar perderlos.
Mi admiración para todas las personas que lucharon, luchan y seguirán luchando por una vida más digna.
Por condiciones más humanas.
Por un trabajo justo.
Por el derecho a descansar.
A enfermarse.
A vivir.
Porque hay cosas que no deberían negociarse nunca.
Y la dignidad es una de ellas.
A todos los que hoy están sin trabajo, y a los que aún teniéndolo no pueden cubrir las necesidades básicas de los suyos. Los abrazo en un abrazo infinito ♾️
Sabri