05/05/2026
En infinidad de situaciones me he enredado en mis propios pensamientos. Se vuelve un circuito interminable e indeseable.
¿Qué pasa cuando tenemos que tomar decisiones, y aún en las más sencillas, las analizamos una y otra vez? Nos estancamos El tiempo pasa Aumenta el malestar Perdemos oportunidades
La solución es simple: ACTUAR
Ya que opciones hay infinitas y la rumiación no pone un tope, se trata de ELEGIR UNA OPCIÓN e ir para adelante.
Soltar lo restante.
Después podrás sí, evaluar las consecuencias. Pero en el AQUÍ Y AHORA sólo nos queda actuar.