30/12/2025
A veces eliges lo que sabes que es mejor para vos… y aun así duele. Duele soltar, duele alejarte, duele aceptar que mereces algo distinto. Porque tomar la decisión correcta no anestesia el corazón: solo evita que sigas acumulando daño.
El duelo aparece igual, aunque hayas actuado con coherencia. Y no es un fracaso: es la prueba de que lo que viviste te importó, aunque no fuera sano para vos.
Sanar no consiste en no sentir tristeza, sino en no volver a quedarte donde te rompes. En permitirte llorar lo que pierdes sin olvidar por qué te fuiste.
Si esto te resuena ,si estás en ese duelo después de haberte elegido, podés pedir ayuda terapéutica para no transitar sola el proceso.
Lic. Andrea Fernández.