29/10/2025
El Selenio (Se) es un micronutriente esencial para la salud y el rendimiento de los bovinos. Aunque se requiere en muy baja cantidad, cumple funciones decisivas en el organismo.
Forma parte de numerosas enzimas involucradas en procesos metabólicos clave y actúa en conjunto con las vitaminas E y C, los ácidos grasos poliinsaturados, el hierro y algunos aminoácidos azufrados. Su acción más conocida es la antioxidante: junto a la vitamina E protege las células del daño oxidativo y fortalece el sistema inmune.
Los rumiantes incorporan Selenio a través de los vegetales, que lo toman del suelo. Sin embargo, los niveles naturales suelen ser bajos —entre 0,1 y 2 mg de Se por kilo—, por lo que la suplementación resulta necesaria. Una vez absorbido en el intestino delgado, el mineral se une a proteínas plasmáticas y se distribuye hacia los tejidos.
Las fuentes inorgánicas más comunes son el selenito y el selenato de sodio, mientras que las orgánicas —como la Se-metionina o el Selenio proveniente de levaduras— presentan una mayor biodisponibilidad. En general, una vaca necesita alrededor de 0,1 mg de Se por kilo de materia seca en su dieta.
La deficiencia de Selenio es frecuente y puede causar la enfermedad del músculo blanco en terneros, además de pérdida de peso, diarrea, anemia, baja inmunidad y menor ganancia diaria.
Su importancia aumenta en momentos de estrés —por clima, nutrición, traslados o alta producción—, donde mejora la respuesta inmune, la fertilidad y la eficiencia productiva.
El Selenio no solo previene deficiencias: ayuda al rodeo a mantenerse sano, fuerte y preparado frente a las exigencias del campo.