11/04/2026
NO ESTAMOS SOLAS 🙏
SEÑOR, ¿POR QUÉ ME DISTE UN HIJO CON DISCAPACIDAD?
Señor…
yo no estaba preparada para esto.
Yo soñaba con una vida “normal”…
y en lugar de eso,
vivo con un corazón que a veces no sabe cómo pasa por tanto.
¿Por qué a mí?
…
Hija:
Sè cada pensamiento que te has guardado.
Cada lágrima que has tragado en silencio.
He visto cada vez que sonríes… mientras te rompes por dentro.
Y no…
no voy a decirte que puedes con todo.
Ni que serás fuerte todo el tiempo.
Ni que esto es fácil.
Porque no lo es.
Hay días que duelen demasiado.
Días en los que cansa el alma, el cuerpo… y hasta la fe.
Días en los que miras a otros niños
y sientes ese n**o en la garganta que nadie entiende.
Y sí…
vas a llorar.
Vas a cuestionar.
Vas a sentirte rebasada.
Y eso también está bien.
Quiero que sepas que ..
Tu hijo no es un castigo.
Pero tampoco es una historia perfecta.
Es una vida real…
con retos que pesan,
con miedos que no siempre se dicen,
con un amor que a veces duele.
Tu pequeño no vino a encajar en el mundo…
vino a mostrar otra forma de vivirlo.
Una donde los logros se miden distinto.
Donde lo pequeño se vuelve inmenso.
Donde avanzar, aunque sea poco, es motivo de lucha.
No será un camino fácil…
pero en medio de todo,
vas a descubrir algo que no viene del esfuerzo forzado,
sino del amor que crece incluso en los días más difíciles.
No tienes que poder con todo.
No tienes que estar bien siempre.
Solo tienes que seguir…
como puedas,
al ritmo que puedas,
con los pedazos que tengas.
Porque incluso así…
ya estás haciendo mucho.
No estás sola.
Yo estoy en cada desvelo,
en cada cita médica,
en cada paso que das.
Y cuando sientas que ya no puedes más…
cuando el cansancio te alcance,
cuando el corazón se te haga pesado…
no tienes que fingir que estás bien.
Ven a Mí así, como estás.
Sin fuerzas, sin respuestas, sin tener todo en orden.
Porque incluso en medio del cansancio…
cuando dudas de ti,
cuando sientes que no es suficiente…
sigues siendo el corazón que tu hijo necesita.
Ese corazón que insiste,
que se queda,
que no se va… aun cuando duele.
No perfecto,
no siempre fuerte,
pero sí presente.
Y ese corazón…
es justo el que él necesita.