20/11/2025
Como psicóloga, me siento profundamente conmovida y preocupada por los hechos recientes que estamos viviendo, el incremento de feminicidios, la trágica muerte de un niño en medio del conflicto de sus padres y la violencia que llevó a un adolescente a ser apuñalado por venganza.
Estos sucesos nos recuerdan cuánto daño puede generar la falta de contención emocional, la normalización de la violencia y la ausencia de espacios seguros para expresar el sufrimiento. Es urgente que como sociedad dejemos de mirar hacia otro lado, que aprendamos a reconocer señales de riesgo, que acompañemos a nuestros niños y jóvenes con afecto y límites claros, y que promovamos relaciones basadas en respeto, escucha y protección.
2- La separación de los padres puede dejar huellas tan graves en la vida de un niño; jamás deberíamos permitir que los conflictos adultos conviertan a los pequeños en víctimas emocionales. El reciente caso de un menor que perdió la vida nos recuerda lo vulnerables que son ante discusiones, tensiones y rupturas familiares mal manejadas.
3- La violencia entre adolescentes, como el reciente apuñalamiento por venganza, revela la ausencia de espacios seguros y de una adecuada educación emocional en nuestra sociedad, estas conductas impulsivas y agresivas suelen aparecer cuando no se enseñan habilidades para gestionar emociones, resolver conflictos de manera pacífica ni buscar apoyo a tiempo.
Por eso considero urgente fortalecer los programas socioemocionales en los colegios, intervenir tempranamente ante conductas de riesgo, garantizar acompañamiento psicológico accesible y establecer límites claros con una guía adulta responsable por lo tanto nuestros jóvenes necesitan orientación, escucha y contención para no seguir creciendo en medio de la violencia.
Es fundamental tan bien brindarles contención afectiva, una comunicación clara y, cuando haga falta, apoyo profesional. Los niños no tienen por qué cargar culpas ni responsabilidades que pertenecen al mundo adulto; necesitan cuidado, escucha y un entorno que los proteja emocionalmente.
La salud mental no puede seguir siendo un tema secundario ; pedimos a la Asamblea Legislativa que puedan trabajar en Leyes sobre la Salud mental.