22/01/2026
📅 🧭 | 22 de enero de 1980 | El régimen destierra a "su Conciencia crítica"
El 22 de enero de 1980, el Estado soviético envió al exilio interno a Andréi Sájarov (1921–1989), físico nuclear, intelectual crítico y una de las voces morales más importantes surgidas dentro de la URSS. Fue expulsado de Moscú y confinado sin juicio en Gorki, una ciudad cerrada del sistema soviético.
Las ciudades cerradas eran territorios militarizados, ausentes de los mapas oficiales, con acceso restringido y vigilancia permanente. En ellas se concentraban instalaciones estratégicas —militares, nucleares o científicas— y también se aislaba a personas consideradas “peligrosas”. En Gorki, Sájarov vivió bajo constante control policial, sin libertad de movimiento, sin contacto con la prensa extranjera y con comunicaciones severamente limitadas.
Sájarov había pasado de ser uno de los principales científicos del programa nuclear soviético a denunciar públicamente la censura, la represión política, los abusos contra los disidentes y la carrera armamentista. Su castigo no fue un exceso, sino una decisión política deliberada.
A pesar del aislamiento, Sájarov se convirtió en símbolo internacional de la disidencia pacífica. En 1975 recibió el Premio Nobel de la Paz, que no pudo recoger personalmente. Tras su muerte, su legado dio nombre al Premio Sájarov a la Libertad de Conciencia, que otorga el Parlamento Europeo.
Este premio ha sido concedido también a activistas cubanos: Las Damas de Blanco lo recibieron en 2005.
El exilio de Sájarov confirmó una verdad central del siglo XX: el comunismo no temía tanto a la oposición armada como a la conciencia libre y la palabra moral. El hombre que el régimen quiso borrar sobrevivió como símbolo; el sistema que lo desterró, no.