25/02/2026
📊 Infografía del Conflicto – Diciembre 2025 | Balance Anual
El año 2025 cerró con 934 conflictos registrados en el país. Aunque la cifra es menor a la de 2024 (1.076), se mantiene dentro del promedio histórico y confirma que la conflictividad sigue siendo un componente central de la dinámica política y social en Bolivia.
El año estuvo marcado por dos etapas claramente diferenciadas:
1️⃣ Crisis económica y ciclo preelectoral
Durante el primer semestre, la escasez de combustible (especialmente diésel), la falta de dólares y el incremento sostenido de precios concentraron la presión social sobre el Gobierno central.
A ello se sumó la disputa interna en el MAS, con movilizaciones de alta radicalidad que incluyeron bloqueos prolongados y episodios de violencia. El punto de inflexión se produjo en junio, con los hechos violentos en Llallagua que dejaron ocho fallecidos y marcaron un desescalamiento posterior.
2️⃣ Traslado de la presión hacia gobiernos subnacionales
Después de las elecciones generales, la conflictividad se desplazó hacia gobernaciones y municipios, evidenciando la profunda crisis fiscal departamental y local.
Destacaron los conflictos en el sistema de salud —con protestas en todos los departamentos por salarios e insumos—, además de movilizaciones en educación y aseo urbano en varias ciudades del país. En Tarija y Beni, las dificultades presupuestarias derivaron en movilizaciones masivas.
3️⃣ Persistencia de focos estructurales de alta radicalidad
Se multiplicaron los intentos de avasallamiento de tierras en el Oriente y las pugnas por yacimientos mineros en el Altiplano y Norte de La Paz. Aunque el porcentaje de enfrentamientos violentos bajó de 12% a 10%, el número de víctimas fue elevado y el uso de bloqueos carreteros continuó generando fuertes impactos económicos y sociales.
El año concluyó con la movilización convocada por la COB en rechazo al DS 5503, marcando el inicio de un nuevo ciclo de interpelación al nivel central del Estado.
📌 La aparente reducción de la conflictividad tras el proceso electoral no implica estabilidad estructural. Las demandas acumuladas y las altas expectativas hacia la nueva gestión podrían traducirse en nuevos ciclos de movilización si no se implementan respuestas económicas e institucionales oportunas y efectivas.
👉 Revisa la infografía completa:
https://unirbolivia.org/productos/infografia-del-conflicto-diciembre-2025