01/01/2026
El rendimiento físico no depende únicamente del entrenamiento, sino de la disponibilidad adecuada de nutrientes clave que sostienen la producción de energía, la contracción muscular, la recuperación tisular y la regulación neuroendocrina.
Muchos problemas atribuidos al “sobreentrenamiento” son en realidad déficits nutricionales subclínicos.
Se explican los macronutrientes —proteínas, carbohidratos y grasas— desde su función biológica real, no desde dogmas dietéticos. Las proteínas son descritas no solo como material estructural muscular, sino como reguladoras del sistema inmune, la síntesis enzimática y la señalización celular.
Los carbohidratos son abordados como combustible estratégico, esenciales para deportes de alta intensidad y para la preservación del glucógeno muscular y hepático. Las grasas, por su parte, son presentadas como sustrato energético fundamental en actividades de resistencia y como moduladoras hormonales, con énfasis en ácidos grasos esenciales y su rol antiinflamatorio.
Los micronutrientes (vitaminas y minerales), el verdadero cuello de botella del rendimiento. El magnesio, zinc, hierro, calcio, complejo B, vitamina C y antioxidantes, con pequeñas deficiencias pueden traducirse en fatiga, calambres, bajo rendimiento, lesiones recurrentes o recuperación deficiente.
Se explica cuándo la creatina, aminoácidos, glutamina, carnitina, antioxidantes, electrolitos y adaptógenos, pueden ser útiles, para qué tipo de atleta y en qué contexto, evitando promesas exageradas.
En conclusión, User’s Guide to Sports Nutrients pretende optimizar el rendimiento, no se trata de consumir más suplementos, sino de entender qué necesita el cuerpo, cuándo lo necesita y por qué, integrando alimentación, entrenamiento y recuperación como un sistema único.
Libro: Guía del usuario de nutrientes deportivos
De: Dave Tuttle