30/11/2025
EL EXCESO DE ÁCIDO ÚRICO FORMA CRISTALES QUE INFLAMAN TUS ARTICULACIONES SILENCIOSAMENTE
El ácido úrico es un compuesto que se forma cuando el cuerpo descompone sustancias llamadas purinas, presentes en alimentos como carnes rojas, vísceras, mariscos, alcohol y bebidas azucaradas. En condiciones normales, los riñones eliminan el exceso a través de la o***a. Sin embargo, cuando el cuerpo produce más ácido úrico del que puede eliminar —o cuando los riñones no filtran adecuadamente—, sus niveles aumentan y pueden cristalizarse dentro de las articulaciones, generando una inflamación intensa, silenciosa y progresiva.
Estos cristales microscópicos, conocidos como uratos, tienen bordes afilados que irritan los tejidos articulares. En un inicio, esta inflamación puede ser casi imperceptible: una leve molestia, rigidez matutina o sensación de calor en zonas como el dedo gordo del pie, tobillos, rodillas o manos. Pero con el tiempo, la acumulación de cristales desencadena episodios de gota aguda, caracterizados por dolor intenso, hinchazón, enrojecimiento y sensibilidad extrema incluso al más mínimo contacto.
Aunque el dolor aparece de forma repentina, la enfermedad se ha venido formando en silencio durante meses o incluso años.
El exceso de ácido úrico no solo afecta las articulaciones. También puede depositarse en los riñones, provocando cálculos renales o reduciendo la función renal. Entre los factores que elevan su concentración destacan la alimentación rica en purinas, el sobrepeso, el consumo de alcohol, la resistencia a la insulina, la hipertensión, ciertos medicamentos y predisposición genética. Además, una hidratación insuficiente favorece la formación de cristales al concentrar el ácido úrico en la sangre.
La buena noticia es que esta condición puede controlarse e incluso revertirse con hábitos adecuados. Se recomienda reducir el consumo de carnes rojas, vísceras, mariscos, alcohol —especialmente cerveza— y bebidas azucaradas. Aumentar la ingesta de agua, practicar ejercicio regular y mantener un peso saludable mejora la eliminación del ácido úrico y reduce la inflamación. En casos más avanzados, el médico puede indicar medicamentos que disminuyen la producción o facilitan la eliminación del ácido úrico.
En conclusión, el ácido úrico elevado es un enemigo silencioso que inflama y desgasta las articulaciones desde adentro.
Atenderlo a tiempo no solo evita el dolor incapacitante, sino que protege la movilidad y la salud renal.
Porque cada articulación es un engranaje vital del cuerpo… y merece cuidado antes de que duela.