13/11/2025
Mitos, sobre el ejercicio y Asma en los niños. Si bien existe un asma donde el ejercicio es un factor gatillante de las crisis. Lo que el niño o adulto portador de Asma necesita es realizar un buen tratamiento de prevención, tener una buena adhesión a su tratamiento sin olvidar las dosis correspondientes para llevar una vida dentro de lo normal, es decir un Asma controlada.
Academia China de Ciencias
11 de noviembre de 2025
El asma es una de las enfermedades respiratorias crónicas más comunes en la infancia, afectando a casi 475 millones de niños en todo el mundo. Durante décadas, se desaconsejó el ejercicio debido al riesgo de provocar sibilancias y dificultad para respirar, un fenómeno conocido como broncoconstricción inducida por el ejercicio (BIE). Esta reticencia ha derivado en un menor nivel de condición física, obesidad y peores resultados en la salud mental. Sin embargo, estudios recientes revelan que el ejercicio estructurado mejora la capacidad pulmonar, reduce la inflamación y aumenta la calidad de vida en general cuando los síntomas están bien controlados. A pesar de estos hallazgos, muchos padres y profesionales sanitarios siguen mostrándose reticentes a recomendar el ejercicio. Ante estos desafíos, surge la necesidad de desarrollar guías basadas en la evidencia sobre programas de ejercicio seguros y eficaces para niños con asma.
Un panel multidisciplinario de 17 expertos, liderado por el Centro Nacional de Investigación Clínica para la Salud Infantil y el Hospital Infantil de la Facultad de Medicina de la Universidad de Zhejiang, elaboró nuevas recomendaciones de ejercicio basadas en la evidencia para niños con asma (DOI: 10.1007/s12519-025-00976-6), publicadas en la revista World Journal of Pediatrics en octubre de 2025. A partir de la literatura internacional y el consenso de expertos, el estudio ofrece una guía detallada sobre la seguridad, los tipos, la intensidad y el monitoreo del ejercicio. Las recomendaciones buscan ayudar a los profesionales de la salud y a los cuidadores a diseñar programas de ejercicio individualizados que promuevan la salud pulmonar, prevengan el asma inducida por el ejercicio (AIE) y mejoren el bienestar físico y psicológico de los pacientes pediátricos.
El equipo multidisciplinario realizó una extensa revisión bibliográfica en ocho bases de datos principales, identificando 64 estudios que cumplían con los criterios de inclusión. Utilizando el marco del Centro de Medicina Basada en la Evidencia de Oxford (OCEBM) y el método Delphi, el equipo desarrolló recomendaciones en nueve áreas, incluyendo la seguridad del ejercicio, el diseño de la prescripción, las consideraciones ambientales y el monitoreo. Los hallazgos clave indican que el ejercicio aeróbico moderado de 3 a 5 veces por semana —como caminar, montar en bicicleta o nadar— puede mejorar de forma segura la función cardiopulmonar y reducir los síntomas del asma. El entrenamiento de resistencia dos veces por semana ayuda a contrarrestar la pérdida muscular asociada al uso de corticosteroides, mientras que el entrenamiento de flexibilidad mejora la distensibilidad de los músculos respiratorios. Las directrices hacen hincapié en la importancia de elaborar planes individualizados basados en el nivel de control del asma, la condición física y la calidad ambiental (temperatura óptima de 20 a 24 °C; humedad superior al 40 %).
Es importante destacar que se recomienda el uso de dispositivos portátiles y espirometría domiciliaria para la monitorización en tiempo real de la función pulmonar y la intensidad del ejercicio. Los autores subrayan que un asma bien controlada no debe limitar la actividad física de los niños; al contrario, el ejercicio es un componente crucial de la rehabilitación y la prevención. El seguimiento regular y la progresión gradual garantizan la seguridad y los beneficios sostenidos.
El ejercicio no debe considerarse un riesgo, sino una herramienta terapéutica para los niños con asma. Con un control adecuado y planes individualizados, la mayoría de los niños pueden participar de forma segura en actividades físicas que fortalecen su cuerpo y su mente. Nuestras recomendaciones proporcionan a los médicos y a las familias el marco científico para transformar el ejercicio en una parte integral del cuidado del asma, promoviendo no solo la salud pulmonar, sino también la confianza, la participación social y la resiliencia psicológica.
Prof. Zhi-Min Chen, uno de los autores correspondientes del estudio
Estas recomendaciones marcan un cambio de la restricción al empoderamiento en el cuidado del asma pediátrico. Al integrar el ejercicio en el manejo rutinario, los proveedores de atención médica pueden reducir la dependencia de los medicamentos, prevenir la obesidad y mejorar la salud física y mental a largo plazo de los niños. El estudio también fomenta el uso de dispositivos de salud inteligentes y herramientas de monitoreo digital para rastrear los síntomas y la actividad, lo que hace que las prescripciones de ejercicio de precisión sean viables en la vida diaria.
Fuente:
Academia China de Ciencias
Referencia de la revista:
Xu, H.-Z., et al . (2025). Recomendaciones integrales de ejercicio para el asma pediátrico: una síntesis de evidencia. World Journal of Pediatrics . doi: 10.1007/s12519-025-00976-6.
Background Bronchial asthma is a common chronic respiratory disease in children. For many years, concerns about exercise-induced bronchoconstriction have limited physical activity in this population, with negative consequences for both physical and mental health. Recent evidence indicates that exerc...